Chaco y Formosa firmarán juntos la asistencia financiera con la presidenta.

Los gobernadores de Chaco y Formosa, Jorge Capitanich y Gildo Insfrán, compartirán el miércoles la firma de sus respectivos convenios con la Nación para el Programa de Asistencia Financiera que reprograma parte de los vencimientos de la deuda provincial de este año.
El propio Capitanich ya había adelantado los términos de la refinanciación de este año para la provincia en los vencimientos de capital de la deuda por unos 290 millones de pesos, contra un total de 422 millones.

Esta semana se completó el ajuste técnico, que entre otras cosas ratificó el equilibrio fiscal con el que la provincia completó la ejecución de su presupuesto el año pasado, condición específica para acceder a la reprogramación nacional.

Los trámites también se completaron en la provincia vecina y de este modo Chaco y Formosa se suman al lote de jurisdicciones que firmaron el PAF en febrero, una lista que inauguró el gobernador bonaerense Daniel Scioli y siguió con las provincias de Jujuy y Río Negro.

La firma anticipada del PAF aporta mayor tranquilidad financiera a la ajustada ejecución fiscal de la provincia en este año, marcado desde el inicio por una importante retracción de los recursos por coparticipación que se reciben.

Por el pago de los intereses y los vencimientos de capital de los Bonos Garantizados (Bogar) que refinanciaron la deuda en 2001, el Chaco sufre descuentos automáticos en los giros diarios de los impuestos coparticipables. En uno de los años de mayor impacto en el flujo de los vencimientos, se descuentan mensualmente unos 40 millones de pesos a los fondos que recibe el Chaco.

Ahora, los 290 millones reprogramados (68,72 % del total), serán reintegrados a la provincia en cuotas cuatrimestrales, tal cual el mecanismo habitual implementado desde la emisión de los Bogar y la habilitación de las reprogramaciones anuales del capital.

Menos fondos

La firma de la asistencia financiera con la Nación llega en un momento en que la provincia sigue confirmando el alarmante desempeño del flujo de los fondos nacionales derivados de la recaudación de impuestos.

La caída de los recursos pone a los ingresos por debajo de la estimación incluida en el presupuesto y la tendencia --confirmada en febrero-- adelanta un déficit de recursos del orden de los 125 millones para el primer cuatrimestre.

El cierre de febrero dejó un magro saldo de crecimiento de la coparticipación de poco más de un millón y medio de pesos respecto de enero, contra los 20 que se esperaban por lo menos.

La evidencia de un peso cada vez mayor de la crisis explica el conjunto de medidas de contención del gasto ya adelantadas y confirmadas por el mismo gobernador, como reflejo de una política de extrema prudencia en la ejecución del gasto en 2009.

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