Chaco faena entre 1.000 y 1.500 cabezas por día en frigoríficos y mataderos municipales

Según datos aportados desde el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), la provincia faena entre 1.000 y 1.500 cabezas de ganado por día, en tanto que sólo el 40 por ciento de las menudencias que se extraen de cada animal sacrificado es aprovechado correctamente.
El codirector del SENASA en el NEA para las provincias de Chaco-Formosa comentó que "se desperdician productos de primer nivel que, aunque no tengan aceptación masiva en el país, podrían ser bien vendidos en países del extranjero. Hay que hacer un aprovechamiento racional pero efectivo de los productos que no son aceptados por el consumidor argentino, pero que pueden promover ingresos por ventas a otros países".

Insistió en la necesidad de "favorecer y apoyar a las industrias con capital nacional que tienen la intención de hacer bien las cosas", porque consideró que "un frigorífico tiene que estar bien, para mantener sus fuentes laborales y comprar a buenos precios el ganado al productor".

Niveles récord en el país

A nivel nacional, la industria frigorífica vacuna registró niveles de actividad récord en los últimos dos años, sobre la base de una participación históricamente elevada de las hembras en la faena, aunque ello también implica reducción de existencias.

Para este incremento también incidió la expansión de la actividad del engorde a corral que aceleró el proceso de invernada y contribuyó a ampliar la disponibilidad de hacienda joven para enviar a faena; y la prolongada sequía que obligó a la venta anticipada de animales jóvenes y a la liquidación de madres.

Se estima que la producción de carne vacuna alcanzó un volumen de alrededor de 830 mil toneladas res con hueso en el primer trimestre de 2009, y que en ese mismo período la industria frigorífica vacuna faenó alrededor de 3,845 millones de cabezas. Esto, en términos interanuales, implica un alza de la faena de 15,8%.

Reducir las prácticas clandestinas

El crecimiento paulatino en los índices de abigeato y delincuencia rural genera inconvenientes en la producción ganadera, pero además limitan la rentabilidad comercial e industrial del sector.

Para Enrique Orban, es "más que necesario revertir las situaciones de clandestinidad que se suscitan en la provincia, donde se ofertan carnes de todo tipo, sin controles y que favorecen al abigeato, una práctica que está en creciente y representa un problema para todas las provincias productivas del país".

Por otra parte sostuvo que "ordenando la faena, el transporte y la comercialización de productos alimenticios, el Chaco tiene mucha posibilidad de crecer".

Primera cadena de control

El coordinador general de la Región NEA Chaco-Formosa, Enrique Orban, en diálogo con NORTE aseguró que el SENASA "es responsable de confeccionar la primera cadena epidemiológica de sanidad, porque si enviamos el producto en mal estado, cuando llega al consumidor es tarde para los controles médicos de prevención".

Ante el estado deplorable que exhiben los animales por las duras condiciones de sequía y la falta de reservas alimenticias, desde el SENASA aseguraron que para paliar esta situación es necesario instrumentar las herramientas que ofrece la tecnología.

En este sentido, Orban sostuvo que "de no adquirir rentabilidad en el sector, será imposible para el productor ganadero acceder a los sistemas de engorde que ofrecen los avances tecnológicos". Por ello -sostuvo- que "como policías sanitarios debemos brindar un servicio calificado y promover al consumidor para que elija los productos de nuestra provincia".

Comentá la nota