Chacareros y metalúrgicos cortaron una autopista y alarmaron al Gobierno

Unos tres mil manifestantes se apostaron en el cruce con la ruta 90 en defensa de las fuentes de trabajo amenazadas en Santa Fe. El bloqueo por momentos fue total y derivó en largas colas. Hubo críticas a la Presidenta, a Kirchner y a Moreno.
Unidos quizás por el amor, pero mucho más por el espanto que genera la crisis, trabajadores metalúrgicos y chacareros confluyeron ayer en un acto de protesta en el que se reclamó por la defensa de las fuentes de trabajo amenazadas en el sur de Santa Fe, y que incluyó además un corte en el kilómetro 246 de la autopista que une Capital Federal con Rosario, generando trastornos en el tránsito durante parte de la jornada.

El campo retomó las críticas contra las políticas del Gobierno, aunque los actores principales de la protesta fueron los obreros de Paraná Metal, una autopartista de Villa Constitución que detuvo su producción a mediados de diciembre, suspendió a los trabajadores y está inmersa en una convocatoria de acreedores. Unas 1.200 fuentes laborales están amenazadas allí.

El impacto que podría generar en la región el cierre de la fábrica, obligó a la intervención de funcionarios nacionales. Ayer, luego de la protesta, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, convocó a las partes para negociar en la cartera laboral. Hasta el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, se encargó de buscar nuevos inversores para la firma.

Las fórmulas de la negociación no parecen convencer a los trabajadores, quienes advierten sobre un plan que puede incluir desde despidos masivos hasta drásticas rebajas de sueldo.

El acto de ayer se organizó con la finalidad de denunciar esa situación. Para sumar fuerzas, el histórico dirigente de la Unión Obrera Metalúrgica de Villa Constitución, Alberto Piccinini, acordó el respaldo del titular de Federación Agraria, Eduardo Buzzi. Ambos sectores, industria y campo, no estuvieron solos en la autopista.

La Central de Trabajadores Argentinos, Mujeres en Lucha, el Movimiento de Jubilados y Desocupados, con Raúl Castells a la cabeza, los partidos Comunista y de los Trabajadores Sociales, además de gremios de los más variados, se sumaron al reclamo.

"La historia nos vuelve a poner en el mismo lugar, donde los desocupados y los quebrados empezamos a encontrarnos en la resistencia", advirtió Buzzi. El dirigente agrario aclaró que su entidad no estaba allí para expresar solidaridad a los metalúrgicos, sino para ponerse "a la par, espalda con espalda".

Alertó que la de ayer es una postal que se puede "reproducir" en 2009 si no se corrigen las políticas agropecuarias y económicas. "Van a aparecer miles de postales donde obreros y chacareros vamos a dar el grito de resistir, de no dejar pasar un solo desocupado más, una sola chacra quebrada ni más pobreza en Argentina", anticipó.

Piccinini celebró el gesto de "unidad" que se observó ayer, aun reconociendo las "diferencias" que puedan existir entre los distintos sectores que se congregaron en la autopista.

"Unidad de los trabajadores, y al que no le gusta, se jode", lo arengaban al sindicalista con cánticos. Hubo pancartas y críticas contra Cristina Fernández y contra Moreno. Quizás la más virulenta fue la referencia de Castells, advirtiendo que "se pudre todo si la Kirchner se sigue cagando en los trabajadores".

Unas 3 mil personas se apostaron en el cruce de la autopista y la ruta 90, a la altura de Villa Constitución. No estaban previstos cortes de ruta, pero "la bronca de los obreros", según apuntaron delegados de la UOM, generó hasta minutos antes de las 18 la interrupción del tránsito -por momentos parcial, de a ratos total- que derivó en largas colas.

El paso se le interrumpió incluso a dos pilotos franceses que abandonaron el rally Dakar y pasaban por el lugar.

Federación Agraria había desestimado aplicar esa modalidad. Sus dirigentes se desligaron del camino elegido por los trabajadores de Paraná Metal. En un nuevo round de una vieja pelea, el Gobierno señaló a la entidad agraria como la culpable de interrumpir el tránsito. CC

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