No cesa la violencia en Nigeria: ya son más de 700 los muertos

Más de 700 personas murieron esta semana en varios días de enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y miembros de una secta radical islamista en la norteña ciudad nigeriana de Maiduguri y la búsqueda de cuerpos continúa, dijeron el domingo funcionarios.
Soldados y policías se enfrentaron en varios estados del norte de Nigeria con seguidores de Boko Haram, una secta miliciana que quiere que se imponga la ley islámica en todo el país, el más poblado de África, pero Maiduguri, capital del estado de Borno, fue escenario de los combates más intensos.

"De nuestros hallazgos, la cifra de muertos hasta el momento es de 780 (...) un equipo conjunto de operación ha sido encargado de buscar los cadáveres restantes en toda la ciudad", expresó Aliiyu Maikano, encargado de la oficina de desastres en el noreste para la Cruz Roja en Nigeria.

Funcionarios del gobierno estatal y del Ministerio de Salud amontonaron los cadáveres, algunos de ellos hinchados tras pasar días tirados en las calles, en camiones abiertos mientras la policía y soldados patrullaban.

"Más de 700 cadáveres recibieron un masivo funeral sólo en la ciudad de Maiduguri. La mayoría de los cuerpos fueron enterrados en el complejo de Yusuf que solía ser sus cuarteles centrales", dijo un alto funcionario de Defensa en la capital Abuya.

Los problemas comenzaron el domingo pasado en el estado Bauchi, a unos 400 kilómetros al suroeste de Maiduguri, cuando miembros del grupo fueron arrestados bajo sospechas de que estaban conspirando para realizar un ataque contra una estación de la policía.

Seguidores de Boko Haram, armados con machetes, cuchillos, rifles de caza de manufactura casera y bombas incendiarias, comenzaron a atacar varias ciudades.

"Los muertos son más de 600", dijo Isa Azare, portavoz del comando de la policía en Maiduguri, quien ha estado ayudando a coordinar la recolección de cadáveres desde las calles en Maiduguri.

El líder de la secta, Mohammed Yusuf, de 39 años y cuya base estaba en Maiduguri, murió a tiros el jueves mientras se encontraba bajo custodia de la policía. Las autoridades esperan que su deceso ponga fin al alzamiento.

Cientos de personas se reunieron para ver el cadáver de Yusuf, que estaba tendido en el suelo frente al cuartel de la policía de Maiduguri junto a los cuerpos de otros presuntos miembros de Boko Haram.

Funcionarios han dicho que Yusuf murió mientras intentaba escapar, pero agrupaciones de derechos humanos condenaron lo que dicen parece una muerte similar a una ejecución.

Residentes salieron de regreso a las calles el sábado, los bancos volvieron a abrir y los soldados comenzaron a levantar los bloqueos a las calles. Pero las autoridades han dicho que continuarán las búsquedas puerta a puerta por seguidores de Yusuf.

Las visiones de Boko Haram no son defendidas por la mayoría de la población musulmana de Nigeria.

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