Ya cerraron más de 300 restaurantes

Ya cerraron más de 300 restaurantes
Ocurrió en los últimos cinco meses por la caída del consumo y la suba de los alquileres, según la cámara que agrupa al sector
La crisis económica local ha repercutido notoriamente en la gastronomía porteña: en los últimos cinco meses, y especialmente después de la puja entre el Gobierno y el campo, se cerraron poco más de 300 restaurantes en la ciudad de Buenos Aires. Así lo confirmó a LA NACION la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (Ahrcc), que atribuye este descenso en la actividad del sector a la caída del 20% en el consumo gastronómico y a la suba de los alquileres de los locales.

En una recorrida que LA NACION hizo por la ciudad comprobó el cierre de numerosos restaurantes, especialmente en la zona de Palermo. Entre otros, Christophe, en Palermo Hollywood; Francesca, Azul Profundo y Mama Europa, todos en La Imprenta; Burzaco, en San Telmo; La Cabaña Generosa, en Corrientes al 4000; Trento, en Caballito; Como entre Amigos, Luna Rossa y Fulana de Tal, en Las Cañitas, y La Despensa, en Quintana y Montevideo.

"Hubo una baja del 20 por ciento en la facturación bruta de los restaurantes, y los alquileres treparon a cifras increíbles, por lo que hoy la mayoría de los gastronómicos están renegociando sus contratos para obtener mejoras. Y aquellos que no lo logran deben cerrar, como ocurrió con un bar tradicional como El Foro, en Uruguay y Corrientes", dijo Luis María Peña, titular de la Ahrcc.

Según un relevamiento oficial, hay en la ciudad unos 9000 restaurantes, bares y casas de comidas, que emplean a unas 120.000 personas -incluyendo el gremio de las pizzerías-. Y en el interior del país, hay unos 40.000 locales de comidas.

En la actualidad, el alquiler de un local gastronómico en Puerto Madero, por ejemplo, puede llegar a 70.000 pesos mensuales, mientras que buena parte de los restaurantes situados en la avenida Santa Fe pagan alrededor de 30.000 pesos, según pudo saber LA NACION.

"Para los gastronómicos, el alquiler siempre significó una erogación no mayor que el 6% de la facturación mensual. Hoy, algunos están cerca del 20%, algo insostenible para un empresario que debe pagar un alto impuesto de alumbrado, barrido y limpieza (ABL) y sueldos para los empleados", dijo Peña.

Las quejas del sector gastronómico encierran otro motivo particular: el gobierno local intensificó los controles sobre los restaurantes, que son blanco de numerosas multas por diferentes infracciones. De hecho, el 70% de las 40.000 actas labradas en la ciudad durante un año por sacar la basura fuera del horario permitido corresponde a restaurantes y grandes centros comerciales.

Las sanciones económicas por esta falta van desde los 200 pesos hasta los 5000 pesos para los comercios e industrias, que también pueden llegar a ser clausurados. Y de 50 pesos a 200 pesos para los vecinos, aunque estas multas son muy difíciles de ser aplicadas.

Quejas, en aumento

"Hace tiempo que se está sintiendo la recesión en el sector gastronómico. Mientras nosotros no podemos aumentar los precios, se han incrementado mucho los costos fijos: alquiler, expensas, ABL e impuestos. Esto hizo que la gente haya reducido los almuerzos en los restaurantes y hasta dejó de tomar café en los bares para reemplazarlos por los de máquina", dijo Víctor Bardavid, dueño del restaurante-bar El Solar de la Concordia, en la zona de Tribunales.

"Si no podemos renegociar los contratos de alquiler, no sé qué sucederá con mi restaurante, porque pago 7000 pesos de alquiler y la gente, por la recesión, ha dejado de salir a comer afuera", dijo Javier Gutiérrez, propietario de una casa de comidas rápidas, en Caballito.

Fuentes del sector también indicaron que en los últimos tres años, en pleno crecimiento de la economía del país, se abrieron unos 2000 locales gastronómicos en la ciudad, algo que había aumentado significativamente la oferta gastronómica.

Aunque hoy, tras la crisis del campo y la incertidumbre financiera mundial, esa tendencia cambió para el sector gastronómico, que está en significativa baja.

Qué dicen los funcionarios

Hernán Lombardi, ministro de Cultura de la ciudad de Buenos Aires, comentó a LA NACION: "Hubo inversiones y relocalizaciones de restaurantes en la ciudad y es cierto que existe una rotación de lugares. Creo que en términos generales ciertas tendencias económicas recesivas repercutieron en la gastronomía. Y se ve acentuado porque los ciudadanos pueden prescindir de este consumo. Pero esta tendencia no está vinculada con el turismo, pues hasta diciembre la ciudad mantuvo altos parámetros de visitas".

Según Lombardi, en la ciudad de Buenos Aires hay "95.000 personas empleadas en la gastronomía y para la ciudad es un sector muy valioso".

El diputado Raúl Puy (Diálogo por Buenos Aires), presidente de la Comisión de Turismo y Deporte de la Legislatura porteña, afirmó: "No sé el motivo exacto de los cierres de los restaurantes, porque esta situación comenzó antes de la recesión, que explotó en octubre. Pero es un retroceso en cuanto a lo turístico y a ningún ciudadano le gusta ver esta situación".

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