Cerrarían un hogarcito de menores

Villa Constitución. — "Si la provincia no duplica al menos el subsidio mensual que nos otorga, en julio tendremos que cerrar las puertas, con las gravísimas consecuencias que ello acarrearía", sentenciaron los directivos del Hogar de Protección al Menor Mi Casita, la única entidad en su tipo en esta región del sur santafesino.
Mi Casita funciona desde 1985. Hoy alberga a 30 chicos de entre 2 y 17 años, derivados tras ser abandonados por sus familias. Allí viven, van a la escuela, y hasta se podría decir que hallaron una nueva familia que los atiende las 24 horas del año.

Pero los recursos cada vez alcanzan menos. Con un déficit mensual que supera los 12 mil pesos, los ahorros se están terminando y, de no cambiar la situación, en julio ya sería imposible que siga con su labor. "Recibimos un subsidio provincial de 8.600 pesos, desde el municipio se aportan unos 2 mil pesos, otro tanto ingresa por cuotas societarias, y unos 1.800 pesos por eventos que hacemos", detalló la secretaria de Mi Casita, Marta Ladro. Pero los gastos de funcionamiento mensual suman 28 mil pesos, de los cuales unos 21 mil son de sueldos y leyes sociales de las 8 personas que atienden a los chicos.

"Antes recibíamos donaciones desde EEUU e Inglaterra, pero tras la crisis global ese dinero no llega más. Los costos se incrementaron y nos estamos comiendo los ahorros que habíamos hecho en este tiempo", lamentó la presidenta del hogar, María Cristina Lucci.

Gestiones. "Nos hallamos haciendo gestiones ante la provincia para lograr que al menos nos dupliquen el subsidio que recibimos, porque si esto sigue así en julio no tendremos más remedio que cerrar las puertas", se alarmó. "Visitamos comunas de la zona para que cada una aunque sea apadrine a un chico, pero todo se hace muy difícil", señaló la síndica de Mi Casita, Marta Chiariotti.

Los directivos dicen que viven "con un nudo en el estómago", mientras ven con alarma que de los ahorros que supieron atesorar sólo quedan 10 mil pesos, y recuerdan que "desde enero la provincia no envía el subsidio". Sus esfuerzos abarcan tantos flancos que están obligadas a resolver cuestiones disímiles como la rotura del único lavarropa industrial que tienen hasta la falta de una psicóloga que pueda atender gratis a los chicos.

Desde hace 24 años, Mi Casita da asistencia integral y protección a niños que están en situación de riesgo debido a problemáticas sociofamiliares, garantizándoles la contención y el amor que requieren para desarrollarse equilibradamente.

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