Cerrarían alrededor de 80 tambos en la cuenca de Morteros

Están acorralados por la sequía. La producción ya cayó a la mitad y se pierden tres millones de litros de leche por mes.
Hay entre 60 y 80 tambos del nordeste provincial que han entrado en la cuenta regresiva. En menos de un mes, cuando el calendario marque el inicio formal del invierno, es posible que varios de ellos ya no existan y que el resto se arriesgue a probar si aguanta un poco más o si, con suerte, llega a la primavera.

Pero salvo que medie una milagrosa y abundante lluvia –los pronósticos no son esperanzadores– serán pocos los que escapen a la sentencia dictada por la impiadosa sequía. "Hace rato que venimos estirando la agonía", graficó Gabriel Baudino, productor de Colonia 10 de Julio, ubicada casi en el límite con Santa Fe y a pocos kilómetros de suelo santiagueño.

En el área de influencia de Morteros (al norte del departamento San Justo) hay 300 tambos y se calcula que la mitad está produciendo no más de mil litros de leche por día. Eso significa que, en promedio, cayó 50 por ciento la entrega diaria de leche. El cálculo es que ya se han perdido alrededor de tres millones de litros por mes, que equivalen al consumo de 180 mil personas (a razón de 200 litros anuales per cápita).

Más afectado. El sector más complicado es Altos de Mar Chiquita, un área ubicada entre la ruta provincial 1 y la costa oriental del Mar de Ansenuza. En los tambos de las colonias Dos Hermanos, Maunier, Milessi y 10 de Julio, las vacas no dan más.

Sin pasto y con escasas reservas, la producción por animal va de ocho a 11 litros diarios, muy por debajo del promedio habitual (de 12 a 18 litros en los establecimientos más chicos).

"Me cansé, esto no da para más. Estamos pasando por un momento muy crítico, corriendo a los bancos, a las mutuales, con deudas y sacando dinero de otro lado para cubrir los huecos del tambo", explicó Marcos Ferrero, un productor de Colonia Milessi que el 1º de mayo (vaya fecha) entregó un establecimiento familiar pegado a Mar Chiquita y que se desprenderá de los otros tambos que explota.

"Hay siete empleados que se quedarán sin trabajo. Esto será un gran problema social. En San Guillermo (Santa Fe) muchos tamberos que se quedaron sin empleo están yendo a pedir trabajo a la Municipalidad. Acá va a pasar lo mismo", aventuró.

A pérdida. Salvo algún establecimiento grande, en la zona prácticamente no hay tambo que no esté produciendo a pérdida. La mayoría coloca la leche a 71 centavos por litro, pero trabaja con un costo productivo que roza el peso. "Los costos se han incrementado mucho porque no hay reservas, en especial en los tambos chicos", indicó Ider Peretti, presidente de la Sociedad Rural de Morteros y de la firma Daniela Borgogno Consignaciones.

"Ya hemos rematado algunos tambos, pero otros se han vendido en forma directa y algunos han cerrado sus puertas. También hay productores que "secan" las vacas a la espera del próximo parto para retomar la actividad en primavera", apuntó.

Como la sequía es generalizada en la región, es más caro comprar un rollo de alfalfa o de pasto. Una unidad que antes costaba entre 70 y 100 pesos ahora vale 200 ó 250 pesos sin contar el flete. Incluso, se llegan a pedir 300 pesos por un rollo de calidad. Además, a diferencia del volumen de grano que puede cargar un camión, el traslado de rollos involucra a unas 20 unidades.

Si bien depende de la dieta, lo habitual es que una vaca consuma un rollo por mes, ya que necesita incorporar alrededor de 15 kilos de fibra diaria.

Producción

50% es la caída de producción en la mitad de los tambos instalados en torno de Morteros. Incluso, los más pequeños apenas entregan mil litros de leche por día.

A pérdida

71 centavos es el precio promedio que cobran los productores de la zona por litro de leche, cuyo costo de producción roza el peso.

Más costos

300 pesos puede llegar a costar un rollo de alfalfa de calidad. Los tambos están obligados a gastar más para alimentar a sus vacas.

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