Se ha cerrado una semana aceptable desde el punto de vista turístico.

El balance lo efectuó el empresario del sector de cabañas, Hugo Arrieta. En cuanto a la segunda semana dijo que quedan lugares y consideró que el mal tiempo incidió de manera negativa para las aspiraciones turísticas de la ciudad en el receso invernal.
Pasó la primera semana de unas atípicas vacaciones de invierno, que estuvieron influenciadas por la presencia de la pandemia de la gripe A, si bien la ciudad aún no posee ninguna confirmación oficial acerca de los muchos decesos que se registraron el último mes.

Al pasar la primera semana, el empresario del sector de cabañas, Hugo Arrieta efectuó un balance del movimiento turístico y mencionó que fue bastante aceptable el número de visitantes que eligió la ciudad para descansar.

De todas formas, el ex titular de la Asociación de Cabañas dijo que es muy prematuro para efectuar un balance definitivo acerca del receso invernal en materia turística para la ciudad de Tandil.

Mencionó el emprendedor cabañero que hubo varios llamados, aunque las condiciones del tiempo "ayudaron poco y nada" para la llegada de visitantes.

Arrieta dejó en claro que hay una diferencia considerable respecto a años anteriores en cuanto a la llegada de turistas.

También mencionó como dato saliente que a diferencia de otras vacaciones de invierno el tiempo de estadía se redujo considerablemente, pasando de una semana completa a apenas tres noches, un fenómeno que llama la atención y que puede marcar una nueva forma de vacacionar en tiempos de crisis económica y sanitaria.

Mencionó que la mayoría de los visitantes proviene de grandes concentraciones urbanas, como Capital Federal, Gran Buenos Aires y La Plata.

Las características o las preferencias de los visitantes son concordantes, escapan de la masividad poblacional para encontrar el reparo y la paz que entrega la geografía serrana, con sus paisajes relajantes y el respirar el aire puro de la naturaleza tandilera.

PASEOS

Los turistas no muestran inconvenientes a la hora de recorrer los principales pases y las bajas temperaturas que registra la ciudad no constituyen ningún obstáculo, por lo que se puede notar un movimiento más que interesante.

Las caminatas en familia son prácticamente el punto sobresaliente de las vacaciones de invierno y que los chicos tengan la posibilidad de caminar por las sierras más viejas del mundo, como es el Sistema de Tandilia.

El nuevo paseo del Molino de viento con las esculturas de El Quijote y Sancho Panza en la zona de Villa del Lago fue uno de los lugares preferidos para transitar y a la vez tener una gráfica con mucha panorámica de la ciudad.

Portando las máquinas digitales y filmadoras los visitantes no perdieron la oportunidad para guardar imágenes de los más chicos con las enormes esculturas que dan una visión distinta al recuperado paseo, que se ha convertido en otro de los lugares obligados para ver en la recorrida por las afueras de la ciudad.

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