Los centros para adictos en la provincia de Buenos Aires están cerca del colapso porque Scioli no les paga

Los centros para adictos en la provincia de Buenos Aires están cerca del colapso porque Scioli no les paga
El gobernador reitera en cada discurso su compromiso en la lucha contra la droga. Sin embargo, hace seis meses que no se pagan los subsidios.
Junto a la publicidad del 911, la lucha contra la droga y, sobre todo, el paco se convirtió en la principal bandera de Daniel Scioli como gobernador de la provincia de Buenos Aires. “No permitiremos que la droga destruya el crecimiento y desarrollo de nuestros niños y jóvenes. Atender la adicción es tan importante como combatir al narcotráfico”, sostuvo el primer mandatario provincial en su discurso en la inauguración de la Asamblea Legislativa, el último lunes. Sin embargo, las organizaciones no gubernamentales (ONG) encargadas de darles el tratamiento a los adictos a las drogas, y que reciben los subsidios por parte del gobierno bonaerense, están en crisis y muchas ya se niegan a recibir los chicos que la provincia envía.

En un relevamiento que realizó PERFIL en las 25 entidades que reciben las becas de la Subsecretaría de las Adicciones, dependiente del Ministerio de Salud de la provincia, se evidenció un retraso de cuatro, cinco y hasta seis meses en el pago de los montos, lo que produciría la inminente quiebra de muchas de ellas o la posibilidad de que los jóvenes no puedan continuar con sus tratamientos.

El ministro de Salud, Claudio Zin, reconoció ante PERFIL los retrasos y los atribuyó a problemas de ejecución presupuestaria (ver recuadro). Pero la situación parece ser más compleja como para resolverlo simplemente con una decisión administrativa.

“Hay que darles las cuatro comidas, atención médica y psiquiátrica, y brindarles los medicamentos necesarios. Llevamos cinco meses sin recibir el dinero de Provincia, por lo que hacemos esfuerzos infrahumanos para conseguirlo. Se está abandonando a nuestro jóvenes. Es vergonzoso ver a Scioli decir que escucha a las madres que tienen hijos que se drogan, porque no las escucha”, explica Gladys Madeddu, presidenta de la Asociación Civil El Palomar.

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