Centroizquierda, radicales K y comodines del PJ, con los votos clave en Diputados

Oficialistas y opositores quieren seducirlos para el armado de mayorías.
De un lado, entusiasmo por una nueva etapa con apretada superioridad numérica y el desafío de lograr acuerdos entre sectores dispersos y en competencia entre sí. Del otro, el dolor de ya no ser mayoría, aunque manteniendo un liderazgo definido y el poder disciplinador de "la caja".

Un mes antes del recambio legislativo, opositores y oficialistas sacan cuentas de cara a lo que sucederá desde diciembre y van cruzando las primeras discusiones para medir fuerzas en la Cámara de Diputados. Y en el medio aparecen, tironeados como nunca, codiciados como nunca lo imaginaron, los grupos más pequeños que aspiran a jugar como bisagra explotando las necesidades de un lado y del otro para la práctica básica de los parlamentos, que consiste en la articulación de mayorías. Y en este juego de seducción juegan aliados K que buscan identidad propia, antikirchneristas "ligth" y hasta comodines estilo Borocotó.

El Frente para la Victoria quedaría reducido de los 108 actuales a 86 diputados propios. Con sus aliados habituales podría redondear el centenar. Lejos ya del ansiado quórum de 129. Santiagueños del gobernador Gerardo Zamora (7) y neuquinos de Jorge Sapag (3) aparecen como incondicionales. Igual que el minibloque que armarán los dos socialistas K con Carlos Heller. Los K aspiran a sumar en votaciones clave a legisladores de provincias necesitadas de auxilio financiero, sin distinción partidaria. Alguna vez cedieron posiciones los radicales de Catamarca y otras, los socialistas del santafesino Hermes Binner. Ni que hablar de algunos peronistas que no integran el bloques K.

Entre radicales, cobistas, la Coalición Cívica, el macrismo, el peronismo disidente, el GEN y el juecismo estiman superar los 120 fieles, al borde del quórum, pero sin garantía de abrocharlo sin el acompañamiento de fracciones menores. Se identifican como la oposición dura, aunque el GEN de Margarita Stolbizer (5) anticipó una postura moderada, cercana al socialismo (llegarían a 7).

Entre los que prometen ser oscilantes y no casarse con nadie hay otros 14 de la centroizquierda, con dos vertientes irreconciliables. Una cercana a Pino Solanas (reuniría 8), distante del Gobierno, y otra a Martín Sabbatella (6), más complaciente. Con el cineasta, además de su aliado Claudio Lozano, se alinearían dos sobrevivientes del SI y Miguel Bonasso. El intendente de Morón arrastra entre las "chicas": Vilma Ibarra, las dos de Libres del Sur, Victoria Donda y Cecilia Merchán, más la fueguina Nélida Belous.

Esta semana podría definirse como terminarán las esquirlas que estallaron entre los radicales K de la Concertación. Uno de los cuatro que quedan, Gustavo Serebrinsky, estudiaría volver a la UCR vía Gustavo Posse. Silvia Vázquez ya votó contra el Presupuesto. Los K aún los cuentan como aliados.

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