En el centro se nota la crisis: cada vez más locales vacíos

Los nuevos emprendimientos y los pequeños comercios son los más afectados por la baja en las ventas y el alto precio de los alquileres, que se resisten a bajar. Algunos optan por trasladarse a cuadras del microcentro. Desde las inmobiliarias consideran que “es sólo un saneamiento de los inquilinos”
Por primera vez desde la crisis del 2001, el microcentro de la ciudad revela la aparición de locales comerciales vacíos en arterias de masivo flujo de peatones y vehículos. La cantidad de inmuebles en alquiler es inferior a la que emergió de la debacle financiera de hace 7 años pero genera preocupación en el sector inmobiliario.

Carlos Brancher, presidente de la Cámara Mercantil, manifestó en diálogo con PUNTAL que “los comercios más pequeños y los nuevos emprendimientos, vinculados fundamentalmente a la venta de ropa, son los más afectados”.

“Hay rubros donde se requiere oficio, conocimiento del mercado y sustento económico para iniciar un proyecto. Muchos se aventuran a abrir un local y cierran a los pocos meses. Son casos que involucran mayoritariamente a empresarios foráneos”, destacó.

Brancher aclaró que, “aunque en noviembre se produjo una psicosis por lo que sucedía en el mundo, no hay un cierre masivo de comercios ni un llamado de alerta que provoque alarma entre los empresarios”.

Añadió que “los inquilinos están analizando el impacto en la caída de las ventas durante el 2008 y buscan alternativas para sortear las dificultades”.

“Hay una relocalización de locales desde el centro principal a los alrededores. Son insostenibles los alquileres que se piden por algunos espacios y para muchos comerciantes la alternativa es alejarse un poco de las calles Rivadavia, General Paz o Sobremonte. Nosotros respaldamos estas decisiones porque amplía el espectro de ofertas en la ciudad”, evaluó.

Saneamiento

Raúl Gutiérrez, operador inmobiliario de larga trayectoria en la ciudad, admitió el freno en la actividad y su profundización a partir del conflicto entre el sector agropecuario y el Gobierno nacional, aunque consideró que “no está en riesgo la productividad comercial de las firmas que tienen solidez en el mercado”.

“Los más preocupados son quienes poseen negocios chicos o con corta trayectoria. Al resto, como a todos, los perjudicó la caída en las ventas y por eso en pleno febrero se observan cambios de temporadas en las vidrieras”, reflexionó.

Gutiérrez consideró que “no son caros los precios de los alquileres que piden los propietarios de los inmuebles en relación al monto de lo invertido” y anticipó que “difícilmente se produzcan bajas”.

“A veces pueden surgir reacomodamientos de los valores para preservar al buen inquilino. Este es un objetivo primordial para el dueño del local y para la inmobiliaria”, indicó.

El empresario negó que “haya una sobre oferta de comercios en alquiler” y evaluó que la aparición de salones vacíos “se debe a un saneamiento de aquellos convenios riesgosos”.

“Evidentemente la crisis está y es más lento el proceso para volver a alquilar los locales pero hay que tomar con calma el contexto. Río Cuarto depende del campo y acá estamos en una isla porque la sequía no nos afectó y se espera una muy buena cosecha. Confiamos en que los productores seguirán invirtiendo en la ciudad como lo hicieron hasta ahora”, subrayó.

Brancher coincidió con Gutiérrez sobre el proceso de regularización en el mercado de los alquileres comerciales y apuntó especialmente “a las empresas que llegan de otras provincias y pagan altos precios por locaciones que no pueden sostener”.

“Hemos tenido varios casos en los últimos tiempos de firmas que se van de un día para el otro de la ciudad. Quienes residen en Río Cuarto y tienen trayectoria pueden regatear un poco más los precios de los alquileres pero son más confiables”, sostuvo.

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