CENTRO DE JUBILADOS DE LANÚS Solidaridad, corazón y entrega por los más chicos

Hace algunos años decidieron pone en marcha una iniciativa para ayudar a los niños que más lo necesitaban. Por eso comenzaron a recolectar juguetes para luego donarlos.
Ello son los "abuelos del corazón", un grupo de personas que asiste a un centro de jubilados donde reúnen elementos para luego llevarlos a chicos con escasos recursos. Aquí cuentan cómo trabajan.

Un grupo de jubilados de la región se reúne desde hace nueve años con un fin solidario que consiste en la recolección de juguetes, sábanas, ropa usada y "todo lo que necesite un chico carenciado", para luego refaccionarlo, lavarlo, coserlo y donarlo a escuelas, hospitales y comedores.

Son hombres y mujeres del Centro de Jubilados y Pensionados General Madariaga de Lanús que desde hace nueve años reciclan juguetes y arreglan ropa para repartir entre chicos de hospitales y hogares necesitados de la Provincia.

En un primer momento la recolección se basaba en la actitud solidaria de los familiares y amigos de quienes emprendieron la inciativa.

"Los Abuelos del Corazón", tal el nombre que se pusieron, son hombres y mujeres de entre 60 y 80 años que desde el año 2000 comenzaron a reciclar juguetes para regalar a los nenes que más lo necesitaban; ellos se pusieron a coser vestidos y a tejer pulóveres para que los chicos no pasaran frío, y los repartieron por escuelas rurales con escasos recursos.

En diálogo con Info Región, Lidia Scribano, del Centro de Jubilados contó cómo nació la idea: "Hace 15 años mi esposo Ricardo era presidente del Centro; entonces sufrió un infarto, del que se repuso, y allí yo pensé que si Dios me había ayudado con esto tenía que hacer algo para agradecerle, por eso comenzamos a trabajar con los juguetes de los familiares".

Hace poco tiempo recorrieron las instalaciones del Hospital Lucio Meléndez, de Adrogué, repartiendo juguetes, ropa y sábanas. La única condición que tienen a la hora de llevar las donaciones es un móvil ya que no perciben ningún beneficio económico por la tarea.

Aparte de trabajar, el centro es su segundo hogar, y según ellos lo toman como "una terapia gratuita".

Su idea se basa en la convicción de demostrar que las abuelas están capacitadas para hacer cosas con el corazón y trasmitir esa enseñanza a los más jóvenes.

"Hace dos años que fuimos a un colegio de Belgrano a dar una charla para mostrarle a los chicos nuestra tarea. El día anterior nos robaron ropa, sábanas, juguetes y una máquina Overloc que en ese momento salía mil pesos. A la semana nos llamó la directora del colegio para que nos acerquemos, cuando llegamos, los padres de los alumnos habían juntado plata entre todos para reponernos la máquina", contó Lidia.

El orgullo y la gratificación que sienten van de la mano de la solidaridad, el corazón y la entrega. "Nos sentimos orgullosos de lo que hacemos, nos hace sentir vivos. Si todos hicieramos un poquito, que linda sería mi Argentina", concluyó.

Quienes deseen colaborar con los Abuelos del Corazón, se pueden comunicar al 4247-0746, o acercarse a la sede de Bolaños 1735, en Lanús Este, todos los martes y viernes de 10 a 17.

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