El Central vendió y el dólar se instaló en $ 3,50

Aseguran que por ahora la demanda es tibia, pero que irá tomando temperatura con el correr de las semanas. La presión minorista irá indefectiblemente en aumento, explican
Ya se lo ve a Redrado como a quien se le ha encomendado que el mercado cambiario no se le pase del primer hervor. La demanda por el dólar sigue tibia, pero el jefe del Central mira de cerca sus movimientos y trata de estar atento ante la más mínima “burbuja” que pueda anunciar una próxima “ebullición”. Ayer, por primera vez en los últimos quince días, el organismo tuvo que salir a ofertar dólares para evitar una mayor escalada del billete. Hasta ahora, había tenido que mostrarse netamente “comprador”, para ir levantando la cotización escalón por escalón. Pero ayer cambió la estrategia: “Vendimos un poquito para ver qué pasaba, porque era como si nos estuvieran testeando. Lo hicimos en un momento en el que estaba todo del lado de la oferta, y enseguida se dio vuelta”, explicó una fuente del BCRA a El Cronista.

En realidad, no fue mucho, pero fue suficiente como para mostrar que la entidad está vigilando. El dólar escaló apenas un centavo respecto de su cierre del viernes, y terminó en los $ 3,50 para la venta. En el mercado llegaron a estimar una intervención de entre $ 25 y $ 30 millones, que podría estar sugiriendo un “techo” para toda esta semana. Pero en el Central precisaron que las ventas fueron menores a los $ 10 millones y se preocuparon por hacer saber que no actúan con un tipo de cambio en mente: “Nosotros dejamos que el dólar vaya a donde tenga que ir. Lo que no queremos es que se den fluctuaciones muy grandes. No hicimos una intervención muy importante, aunque sabemos que, cuando la hacemos, se siente”, agregó la fuente.

Los operadores saben que deben atarse a las decisiones del Central. Pero saben, también, que el mercado irá tomando algo de temperatura con el correr de las semanas: habrá menor volumen de liquidación de exportaciones, mayor demanda de empresas (que deben liquidar su caja para envíos al exterior) y, a fines de febrero, menor liquidez en los bancos privados. La presión minorista irá indefectiblemente en ascenso y debería significar una mayor presión sobre las tasas de interés. Ayer, justamente, la tasa que pagan a 30 días los depósitos mayores al millón de pesos (la Badlar) subió de 13,60% a 14,30%. “Habría que esperar a ver la película real, que es en marzo. La incógnita es: ¿va a seguir habiendo ahí este exceso de liquidez? Por ahora hay $ 17.000 millones de depósitos en el Central, porque los bancos tienen posiciones trimestrales que terminan en febrero”, comentó un banquero desde la mesa de dinero de una entidad privada. Se refería a la liquidez que hoy asegura el nivel de pases pasivos de los bancos (el fondeo que mantienen depositado en el Central), que al 16 de enero llegó a tocar los $ 16.925 millones. “Lo que pasa es que ahora no hay nadie en Buenos Aires; no hay negocios. Mientras tengamos una corrección del tipo de cambio de a poco, no pasa nada. Pero hay que ver a partir del 15 de febrero”, insistió.

El volumen operado ayer fue de u$s 313 millones (u$s 138 millones en el Siopel, y u$s 175 millones en el Mec). El dólar a futuro acompañó la suba y ya empieza a sugerir un billete a $ 3,52 para febrero, $ 3,57 para marzo, y $ 3,61 para abril. Aunque, para esta semana, el mercado lo vea virtualmente planchado: “Lo vamos a ver rebotando en este nivel: entre $ 3,49 y $ 3,51, el minorista. Lo que te puedo decir es que seguramente va a ver sobresaltos. El Central va a tener que vender algo más si no quiere que pase los $ 3,50”, comentó el analista de ABC Cambios, Fernando Izzo.

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