El Central sacó su informe, pero ignoró el tema de las reservas

En las 73 páginas ningún párrafo analiza la creación del Fondo del Bicentenario.
El demorado Informe de Inflación del Banco Central finalmente vio la luz ayer, una semana después que lo previsto. Sin embargo, la expectativa que se había generado no quedó satisfecha: a lo largo de sus 73 páginas nunca hace mención a la polémica sobre el uso de las reservas que se generó por la creación del Fondo del Bicentenario.

Ese trabajo debía haberse difundido el pasado miércoles 20 y estuvo demorado porque el directorio le quitó a Martín Redrado las facultades para publicarlo directamente. Y ahora se requiere la aprobación previa del Directorio que encabeza Miguel Pesce.

El dato más llamativo del documento es que a más de un mes del anuncio de la creación del Fondo del Bicentenario, no contiene ninguna referencia al intento de usar US$ 6.569 millones de las reservas para pagar la deuda. Tampoco explica cómo hará el Gobierno para cumplir los compromisos que vencen este año.

Es llamativo que el BCRA no diga ni una palabra respecto de la intención del Gobierno de afectar una parte de los US$ 48.000 millones que tiene como reservas.

Es habitual que este informe trimestral, en el capítulo referido a Finanzas Públicas, los expertos del Central se refieran a las necesidades de financiamiento del Tesoro para cubrir los servicios de la deuda. Por ejemplo, en el reporte del IV Trimestre de 2009 se mencionaba que las necesidades del año pasado estaban cubiertas, pero planteaba que hacia el futuro "se requiere un programa que contemple los pagos de intereses mediante la utilización del superávit primario y permita acceder al mercado voluntario de crédito para renovar los vencimientos de capital". Este último punto fue una de las divergencias que se plantearon con Martín Redrado.

Según el Gobierno, el faltante para pagar los servicios de la deuda serían US$ 6.500 millones si prospera el nuevo canje que implicaría un aporte de US$ 1.000 millones a tasas bajas por parte de los bonistas. Pero hoy los inversores sólo le prestarían a la Argentina a tasas del 14%, un nivel muy elevado que no haría más que multiplicar la deuda. Esto también motivó la firma del DNU para crear el Fondo del Bicentenario con plata del Banco Central.

Sin embargo, el informe de este trimestre elude esa delicada cuestión y prefiere referirse a las provincias: señala que "de acuerdo a información parcial de 2009, habría continuado el deterioro en las cuentas públicas provinciales".

Y sobre las cuentas nacionales dice que la reducción del superávit primario de 2009 se revertiría en 2010 "a partir de una desaceleración del crecimiento del gasto".

Sobre el tema específico de la inflación, sólo toma como válidas las cifras del INDEC y asegura que hay "un proceso de desaceleración", en especial en Alimentos y Bebidas. Esto contrasta con los datos de inflación de las provincias (ver página 17).

Además, desaconseja usar el tipo de cambio como única herramienta contra la inflación porque "una apreciación de la moneda, que podría ayudar inicialmente a reducir la presión inflacionaria, podría afectar la competitividad de la economía".

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