El Central se queda sin ganancias: este año el balance cerrará en cero

El rendimiento récord de las reservas sucumbió a la debacle de los mercados del mundo, mientras que el empobrecimiento del clima local encareció el costo de los pasivos. Ayuda la reciente suba del dólar contra el euro
Probablemente, el 2008 se recuerde como uno de los peores años en materia financiera del siglo. Por experimentados que sean, pocos inversores podrán jactarse de haber hecho una gran diferencia. En el Banco Central (BCRA), al menos, ya están previendo que cerrarán con un balance “neutro” o con mínimas ganancias, un contraste fuerte con respecto al 2007, cuando terminaron con utilidades por más de $ 7.000 millones.

La autoridad monetaria, como cualquier inversor, no pudo mantenerse ajena del cataclismo que azotó a los mercados del planeta. Gran parte de los ingresos del BCRA dependen de las inversiones de sus reservas internacionales. Mientras que el año pasado, la entidad que preside Martín Redrado obtenía sin asumir grandes riesgos rendimientos récord cercanos al 7%, el retorno promedio de sus inversiones en 2008 no superaría el 3%. A lo que se suma que, a diferencia del 2007, este año el BCRA no va a haber podido acumular demasiados dólares. De hecho, sus reservas terminarán en diciembre apenas por encima de los u$s 46.200 millones, casi el mismo nivel que tenían doce meses atrás.

Al mismo tiempo que el retorno de sus reservas sucumbió a la crisis internacional, los pasivos del Central se encarecieron a lo largo del año, como consecuencia del empobrecimiento de las condiciones de inversión en la Argentina. La crisis con el campo, la caída de Lehman Brothers Holdings y la estatización de las AFJP fueron tres puntos de inflexión en el mercado local. Todos ellos obligaron al BCRA a subir las tasas de interés que paga por sus títulos, las Lebac y Nobac, para mantenerse en línea con las nuevas condiciones del circuito financiero. Mientras que a fines de 2007 la entidad que preside Martín Redrado convalidaba una tasa del 14,7 % para colocar una letra a un año de plazo, en estos días está pagando cerca del 21% anual.

“Si el año pasado la relación entre los intereses que arrojan las reservas internacionales y los que exigen las Lebac era del orden de 0,5 a 1, hoy esa relación se deterioró a cerca de 0,25 a 1”, ilustró una fuente de la entidad, que pidió no ser nombrada.

Hasta hace algunos días, el BCRA incluso no descartaba terminar con un pequeño déficit cuasi fiscal, pero no por el mayor costo de las Lebac y Nobac, sino por efecto de la fuerte depreciación del dólar contra el euro. Sin embargo, la moneda norteamericana recuperó terreno en ruedas recientes, y de un mínimo de 1,24 unidades por euro en noviembre, cerró ayer a 1,42, una paridad similar a la que experimentaba a comienzos del año.

“Un pequeño déficit de todas formas no es grave”, advirtió un economista que sigue de cerca los números del Central. “Más, cuando en años anteriores viene teniendo ganancias tan importantes, muchas de las cuales no fueron distribuidas al Tesoro Nacional”, explicó. De acuerdo con la información disponible en el sitio web del BCRA, en 2007 la entidad registró utilidades por $ 7.776,7 millones; en 2006, por $3.716 millones; en 2005, por $ 5.077,8 millones; en 2004, por $ 3.511,9 millones; y en 2003, por $ 856,8 millones. Hay que remontarse al 2001 para ver resultados negativos. En ese entonces, el BCRA tuvo un rojo de $ 282,2 millones.

Lo que se conoce como el “cuasi-fiscal” en la jerga de los economistas, que no es otra cosa que el resultado que obtiene el BCRA en su ejercicio, determina luego si la entidad le transfiere o no utilidades a Economía, su principal accionista. Este año, Redrado contribuyó con unos $ 4.500 millones a las cuentas públicas. En el presupuesto nacional para el 2009, no están previstos anticipos de utilidades por parte del BCRA.

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