Un Central ‘morenizado’ se asegura un mercado cambiario cada vez más aplacado

En las mesas de las entidades, prácticamente no hablan por temor a las represalias. Dicen que el BCRA “aprieta” telefónicamente para que no compren dólares, y habría cinco bancos en la mira sobre los que se ejercen más presión. El Central niega las acusaciones y habla de “regulaciones”
“¿Cómo anduvo el mercado cambiario?”, preguntó El Cronista. “El volumen sigue siendo muy bajo y....Bueno, mirá, no se puede hablar...hay mucha presión. Ni siquiera tendría que decirte esto...Sabés que tenemos buena onda pero los aprietes que recibimos son muy fuertes. No te puedo decir qué pasó en el mercado hoy (por ayer) porque, además, casi no operamos”. La respuesta que le dieron a este diario desde una entidad privada muestra la psicosis que existe en el mercado por los reiterados llamados que reciben para no comprar dólares. Desde las mesas, por lo menos las que todavía se atreven a hablar off the record con la prensa, señalan al Banco Central como el artífice de los “aprietes” telefónicos. “Hubo semanas peores. Esta, por lo menos para nosotros, no fue tan complicada. Pero el Central va rotando a quienes le ejerce presión”, comentaban desde una entidad líder.

Lo curioso es que incluso algunos bancos dejaron de atender (siempre extraoficialmente) a la prensa. “Ningún operador de la mesa va a hablar en toda la semana”, dijo la telefonista de una entidad muy requerida. Otras fuentes prefieren eludir elegantemente las llamadas: apagan los celulares o responden con el famoso “llamame en quince que estoy en una reunión”. Pasado ese tiempo, desconectan los teléfonos y es imposible localizarlos.

En medio de ese panorama no es extraño que el dólar haya bajado. “Insinuaba una leve mejora dentro de un contexto similar a los vividos en las últimas ruedas con los llamados telefónicos desde despachos oficiales a las mesas de algunos bancos para que evitasen comprar”, reseñó Carlos Risso de Notibancos. Según el mercado, el BCRA vendió cuando el mayorista estaba en $ 3,418 pero luego aparecieron los exportadores. El saldo (entre las compras y ventas posteriores) fue prácticamente neutro. Así, el mayorista cerró en $ 3,41 mientras que en las pizarras se encontraba en $ 3,43. “Habrá que estar atento a como el BCRA decida actuar, porque en definitiva es el único agente autorizado para comprar dólares en el mercado sin tener que dar explicaciones”, dice Risso.

“Es terrible la presión del Central. Si tenés que vender está todo bien, pero sino agarrate. Incluso si llegás a comprar dólares por alguna operación en particular, es cuestión de horas para que el Central te llame”, contaba otro operador que sufrió en carne propia los llamados. Quienes se atreven a demandar dólares aunque sea por u$s 5 millones son candidatos al “telefonazo”. De hecho, se comenta entre las mesas que el Central tiene “marcados” a cinco bancos sobre los cuales pesan las mayores restricciones.

De todas formas, desde el Banco Central desmintieron “cualquier clase de acción que evite realizar las operaciones”. “Se mantiene el contacto habitual entre el BCRA y las entidades. Nosotros sólo hacemos el monitoreo de regulación que debemos hacer. Y las empresas, dentro de la normativa, pueden comprar dólares sin impedimentos”, dijo el Central.

Pero, fuentes extraoficiales, confirman la existencia de los llamados a operadores aunque desdramatizan la historia: “Que haya conversaciones con los bancos es habitual. Pero ellos confunden el ‘contacto’ con el ‘apriete’”. La misma fuente reconoció que aquellas personas que llaman a las mesas “tienen instrucciones de hacerlo”. Léase, tienen el aval del nivel más alto. Según relatan las versiones más benévolas, el Central llama a los bancos para que no generen pánico con la suba del dólar. El argumento es que las entidades –en un día normal y cuando se abren las operaciones– hacen subir las cotizaciones mayoristas y minoristas del billete para hacer ganancias rápidas especulando con que el Central –durante la rueda– va a intervenir para bajarlas. “Nos parece un despropósito que abran las puntas de los spreads más de lo debido. Cuando pasa eso la gente se asusta, sale a comprar dólares y ellos (por los bancos) se hacen la diferencia”, afirman. “Los bancos no son santos, ellos muchas veces hacen operaciones de compra-venta de dólares entre la misma entidad sin pasar por el mercado. O sea es una auto-operación que blanquean recién al día siguiente”, esgrimen. Sea como fuere, en el mercado ya se habla de la “morenización del BCRA”.

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