El Central intenta reabrir la cuenta para volver a operar con los EE.UU.

Hubo otra reunión de partes. Griesa dio 48 horas para llegar a un acuerdo.
El Banco Central quiere que el Juez Thomas Griesa le libere la cuenta embargada porque necesita seguir operando en EE. UU. Y la estrategia pasaría porque le levanten el embargo o en su defecto los 1,7 millón de dólares queden congelados con el compromiso de los demandantes de no interponer nuevos embargos sobre esa misma cuenta.

Esta estrategia surgió luego de la reunión que hubo en el Juzgado neoyorquino entre los letrados de las dos partes. Allí el juez Griesa les pidió a los abogados por la Argentina y por los Fondos que busquen un acuerdo en 48 horas

Concretamente, les pidió que "trabajen juntos en una estipulación que permita al Banco Central de la República Argentina continuar usando la cuenta que posee en la Reserva Federal".

Los representantes del BCRA interpretaron que Griesa no quiere perjudicar las operaciones bancarias de la Argentina que, lógicamente, se verían entorpecidas si no puede operar sobre la plaza estadounidense.

Esta visión "optimista" sobre Griesa se contrapone con los fundamentos del fallo conocido anteayer que avanza sobre la figura del "alter ego" que sostiene que el BCRA es un brazo del tesoro, sin autonomía que en todo el mundo le da inmunidad a las reservas.

La cuenta del Banco Central en EE.UU. es de las llamadas "transaccionales" que se utiliza para la transferencias de fondos con bancos corresponsales y algunas operaciones de compra-venta de moneda extranjera.

A raíz de las demandas contra la Argentina, el Banco Central siempre buscó tener la menor cantidad de fondos y por eso apenas superaba cierto monto, se giraba el excedente a bancos suizos para que estuvieran fuera del alcance de los Fondos norteamericanos.

"Hubo días en que se hicieron tres giros diarios a Suiza, siempre con la mira puesta en que en la cuenta tuviera la menor cantidad de fondos", sostienen en el BCRA. Y así dicen que es el motivo por el que en esa cuenta sólo había US$ 1,7 millón, cuando el monto embargarle excede los 3.000 millones de dólares.

El embargo sobre la cuenta en EE. UU. se concretó bajo el argumento de que la creación del Fondo Bicentenario revelaría que "el Banco Central es una oficina del Poder Ejecutivo" y que las reservas pueden ser utilizadas por el Gobierno para cancelar deudas de todo tipo.

Una posibilidad es que las partes acuerden y el Juez Griesa apruebe sumar los 1,7 millón de dólares a los 105 millones de dólares embargados años atrás. Y volver a hacer operativa la cuenta, para no interrumpir las transacciones de la Argentina, pero en ese caso con el compromiso de que no podría ser nuevamente embargable.

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