| CENTRAL - HURACAN "A mi hijo le digo que así jugaba el equipo de papá"

Antes que técnico y presidente, Babington fue figura de Huracán del 73. Y lo compara con el de Cappa, que hoy busca ganar en Rosario.
-Como referente del equipo del 73, ¿qué tan parecido ves a éste de Cappa con aquel de Menotti?

-La del 73 fue una etapa más larga, en la que después de dos años de trabajo llegamos al título. La gran coincidencia es el estilo. Ojalá este equipo supere a aquel, porque Huracán necesita un campeonato. Estamos cerca y jugando como le gusta a la gente.

-¿Es una reivindicación al fútbol de ustedes?

-Te lo respondo en una frase: por fin le puedo decir a mi hijo que así jugaba el equipo de su papá. Ya se lo conté como 20 veces pero él, que ahora tiene 32 años, nunca lo vio. En eso nos reivindica este equipo. Escuché a tipos de mi edad decirles a sus hijos lo mismo que yo al mío. Viven de un campeonato que no vieron. Entonces, ésta es una oportunidad de decirles: así jugábamos nosotros...

-En este último tiempo, además, se generó una onda muy huracanense.

-Es que esta forma de juego es la más cercana al gusto popular de este país. Yo jugué en muchos países y cada uno tiene su estilo, y puedo asegurar que el que más le gusta al hincha argentino, es éste que practica Huracán.

-¿La actualidad te desborda o podés separar al hincha del dirigente?

-No tengo otra manera de vivirlo que como lo viven los hinchas. Soy uno más aunque, en este caso, tuve la posibilidad de elegir a Cappa y me jacto de haberlo hecho, aunque tuve un montón de problemas.

-Mejor un DT "sacapuntos" que uno "lírico".

-Claro. Pasábamos por un momento difícil y siempre están los que dicen "no es para jugar lindo". Como no creo en eso, hice pesar mi historia futbolística. Se habló con Alfaro, con Falcioni, pero nunca estuve en esa línea. El momento apretaba y sentí que tenía que jugármela con la mía. "Para eso estoy acá", me dije.

-Te salió bien...

-Me decían "Superman", porque iba a salir volando con Cappa. Hoy, por él, disfrutamos este presente.

-¿Tanto de este momento le adjudicás a Cappa?

-Es una especie de Angel, como su nombre lo dice. El otro día le contaba que yo estuve 16 años dirigiendo fútbol, tratando de hacerlos jugar como Huracán del 73 y jamás lo logré. Tal vez me faltó capacidad o no tuve los jugadores justos... Y él me dijo que, si bien dirigió buenos equipos, como el Racing del 98 con Latorre, Matute Morales, etc, tampoco le pasó esto... Es así: te llega, ligaste. Y Cappa suma, además, los merecimientos de haber hecho jugar a Pastore y a Defederico cuando nadie los ponía, más su idea de entrenar sin pesas ni nada de fuerza; sólo con pelota.

-Lo que parece inevitable es la antinomia que genera su presencia.

-Cappa es un tipo que sabe transmitir sus ideas y por eso tiene una enorme capacidad como técnico. Y ahora que tiene 62 años, ¿qué le vas a decir? Siempre va a haber gente esperando que le vaya mal...

-¿También te jactás de haber traído a Pastore?

-Cualquiera en mi lugar habría hecho lo mismo.

-¿Pura casualidad?

-Como presidente influí para resolverlo. Yo estaba viendo Inferiores en La Quemita y Pastore vino con la Quinta de Talleres. Se lo veía un chico superlativo. Nos ganaron 4-1 y él la rompió, hizo los cuatros goles. Entré a averiguar quién era y me contaron que ya había debutado en Primera, pero que lo tenían con los juveniles para no quemarlo, porque Talleres estaba en una circunstancia complicada. Me dijeron que si ponía 200.000 dólares, me lo llevaba. Ahora es fácil, pero hace dos años... Era mucha plata.

-Pero no es de Huracán.

-Habíamos pagado 100.000 dólares por Barrientos y no teníamos. Entonces, agarré a un amigo y le dije: "Vi un pibe muy bueno. No te lo pierdas, porque lo podés comprar. Pero si lo hacés, traémelo a Huracán". Ese amigo es Simonian, que compró la mitad del pase. El resto es de Talleres.

-¿Y Huracán no tiene ningún tipo de renta?

-Juega en el equipo y la intención es que siga hasta diciembre, aunque su vínculo es hasta junio. La idea de Simonian y de Pastore es quedarse y confío en la palabra de ellos. Obvio que, al no ser propiedad del club, de aparecer un loco que ponga 20.000.000, sería imposible retenerlo. Pero también sé que tanto el jugador como el empresario entienden que Huracán prestó su camiseta, en cierto modo lo transformó en lo que Pastore es hoy, y debería recibir un resarcimiento en efectivo o algún porcentaje de una futura venta. Pero no está firmado. Es la palabra de Simonian y le creo, siempre estuvo bien dispuesto a ayudar a Huracán.

-¿Y Bolatti?

-La única forma para traerlo era por seis meses, sin cargo ni opción. Ahora estamos negociando una prórroga y, además, Bolatti quiere quedarse. Huracán ya le paga el 20% del sueldo y la nueva posibilidad de acuerdo sería hacernos cargo del 40%. Es un esfuerzo gigante para el club, pero hay chances.

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