El Central enfrenta otro test del mercado

Los inversores están a la espera del rumbo que pueda tomar la política cambiaria luego de las modificaciones en la cúpula de la autoridad monetaria. Más expectativa genera la crisis europea y el posible anuncio de un salvataje para los países en problemas.
Hoy se inicia otra semana de intrigas en el mercado local. El rebrote de la crisis mundial y las dudas entre los inversores sobre la nueva gestión del Banco Central, ahora a cargo de la economista K Mercedes Marcó del Pont, estarán en el centro de las operaciones. El viernes, esos factores hicieron caer a los bonos y empujaron la demanda minorista de dólares en bancos y casas de cambio. Esta situación está complicando más de lo esperado a la estrategia financiera diseñada por la Casa Rosada. A horas de que abran los mercados, los operados de la City tienen puesta la lupa en que Europa anuncie un nuevo salvataje. La presentación oficial de una señal creíble podría hacer que los bonos nacionales vuelvan a valorizarse.

La explicación del derrumbe de los bonos nacionales está en la crisis internacional. En el mundo se venden cada vez más títulos públicos de países europeos, lo que produjo en los últimos días un efecto contagio en la plaza local.

Además, desde el estallido de la crisis del BCRA, los principales bonos de la deuda argentina se desvalorizaron entre el 11,6% y el 16 por ciento. El papel más castigado fue el Discount en dólares. Los que sufrieron mayores pérdidas fueron los títulos en pesos, mientras que los denominados en dólares amortiguaron la caída por la desvalorización del dólar a escala global. El PAR en pesos cayó un 4% y el BODEN 2012 perdió 0,58 puntos.

Con la asunción de Marcó del Pont, los títulos públicos cayeron el viernes hasta un 4%, con mayores pérdidas en los denominados en pesos. Y el riesgo país se acercó a los 800 puntos básicos.

Pero el mal clima financiero fue global. La preocupación europea por los riesgosos déficits de los PIGS (acrónimo en inglés para Portugal, Irlanda, Grecia y España) derrumbó las Bolsas del Viejo Continente. Además, los datos desalentadores de empleo en Estados Unidos también deprimieron Wall Street. Aquí, la Bolsa porteña se derrumbó 3,8 por ciento. Todas las acciones que conforman el índice Merval sufrieron pérdidas. Los papeles del banco Macro perdieron un 6,5% de su valor, los del Francés un 5,9% y los del Patagonia cayeron 4,7 puntos porcentuales.

Según pudo averiguar Crítica de la Argentina, el cambio de gestión en el Central también generó nerviosismo en el mercado cambiario. El viernes, un banco líder de capitales nacionales vendió 10 millones de billetes estadounidenses en su red de sucursales. Ese mismo día, las casas de cambio del macrocentro se quedaron sin billetes para atender la demanda de la gente que buscaba proteger sus ahorros comprando unidades de la divisa norteamericana.

La semana pasada, el Central vendió en el mercado de futuros 250, 300 y 500 millones de dólares el miércoles, jueves y viernes, respectivamente, para evitar que se dieran sobresaltos en el tipo de cambio. El viernes, y por primera vez en dos meses, el Banco Nación tuvo que vender otros 30 millones de dólares para calmar esa intensa demanda. En la plaza cambiaria el dólar minorista se mantuvo estable sin participación del Central. La entidad monetaria no intervino en el mercado spot.

Con la salida de Redrado del Central, resurgió la demanda de dólares por parte de las empresas. Fuentes del sector financiero confirmaron la tendencia a este diario. La cotización de la moneda estadounidense frente al peso no varió el viernes. El dólar al público se cotizó a 3,83 pesos para la compra y a 3,87 para la venta en bancos y agencias de cambio del micro y macrocentro porteño. La diferencia entre las puntas fue de sólo cuatro centavos. En distritos del interior, la brecha entre el precio de compra y de venta de la divisa norteamericana superó los 50 centavos de peso. En Mar del Plata, por ejemplo, el dólar cotizó el viernes a 3,40 pesos para la compra y 3,89 para la venta.

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