El Central, capturado; la Corte, en la mira

Por Jorge Oviedo

Que se puede esperar del Gobierno en los próximos meses es la inquietud generalizada, luego del zarpazo sobre el Banco

Central y sus reservas. La intriga es si lo sucedido minará la confianza y pondrá en riesgo el crecimiento que se espera para este año.

Hay quienes creen que se ha hecho un daño enorme, pero también están quienes sostienen que la confianza en esta administración se perdió por completo cuando confiscaron los ahorros acumulados en las AFJP, pero las diferencias no son menores. En todo caso, la fuga de capitales que se disparó con la estatización de todo el sistema jubilatorio se interrumpió en los últimos meses y es probable que mucha gente esté gastando los dólares que acumuló en los meses en que la crisis internacional y las medidas del Gobierno desataron los temores.

"En todo caso, pareciera que los Kirchner, que ya pudieron con las AFJP, que consideran derrotados a los medios de comunicación independientes con la ley de medios y que ya capturaron el Banco Central irán ahora por la Corte Suprema", dice un hombre de empresa muy preocupado. "Néstor ya lo dijo cuando afirmó que en el tribunal sobran algunos jueces que están hace mucho; eso sólo puede ser un aviso para Carlos Fayt, en primer lugar; parece que van a construir un nuevo enemigo bajo el eslogan de que hay un «partido judicial» que quiere gobernar."

El discurso coincidente de Aníbal Fernández muestra la coordinación y que hay un plan, piensan algunos. "Puede ser que a [el procurador del Tesoro Osvaldo] Guglielmino lo hayan echado acusándolo de no haber manejado bien la intromisión en el Central, pero me parecería mucho más preocupante que lo hayan sacado del camino porque no estaba de acuerdo con la escalada contra los jueces que se viene", dice otro hombre de negocios.

"Los Kirchner saben que necesitan dinero para llegar con posibilidades a 2011 y conservar la tropa alineada", dice un ejecutivo. "En los últimos meses, a todos los gobernadores que se mostraron siquiera un poquitito díscolos les suspendieron todas las obras públicas nacionales en su territorio; para Néstor es fácil, hace suspender los pagos y listo, las obras se paralizan y les avisa a los contratistas que no va a reanudar los desembolsos", cuenta quien dice haber sido testigo en varias provincias de importantes obras detenidas.

El deseo de mantenerse con suficientes fondos como para no perder el apoyo de los aliados movió el golpe a las reservas. Es verdad que no podrán hacer el Fondo del Bicentenario, pero el Congreso, con aliados y opositores, también podría habilitar otros usos. Habrá que ver si una maniobra tan arriesgada no hace que se habiliten los embargos internacionales y lleva todo a una crisis de graves consecuencias. Pero muchos de los gobernadores que están desesperados por la caída de ingresos que les impuso la recesión y la suba de gastos a la que los empuja la inflación difícilmente sean defensores a ultranza de la intangibilidad de las reservas.

Si el Gobierno encontró una unión monolítica de la oposición al Fondo del Bicentenario, no ocurrirá lo mismo si se promete usar al BCRA para financiar obras públicas.

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