Las cenizas estarán suspendidas por varios días sobre Caleta

El fuego fue controlado, pero las cenizas volátiles de los campos arrasados a 15 y 20 kilómetros al oeste y noroeste se elevaron y fueron cayendo en mínimas y molestas partículas sobre gran parte de la ciudad, afectando las vías respiratorias de algunos vecinos.
El viento, quesopló a un promedio de 40 kilómetros por hora en la jornada de ayer, ocasionó este fenómeno desde las 7:30 y, según prevén desde la Subsecretaría de Gobierno de la comuna, se mantendrá por varios días hasta que alguna llovizna compacte el terreno, ennegreciendo el horizonte y el cielo, sobre todo para los habitantes de barrios como Rotary 23, 3 de Febrero y 17 de Octubre.

Según lo que comentaron algunos ciudadanos, para evitar que la ceniza ingrese a las casas colocaron trapos mojados en las aberturas. Junto a la ceniza, había polvo en suspensión porque al quedar los suelos afectados sin la cobertura vegetal la tierra se levanta fácilmente.

Las unidades locales de Bomberos mantenían ayer la "guardia de ceniza", apagando cualquier fogata que se encendiera en la zona de Cañadón Quintar y cerca de las estancias afectadas como Cañadón Ester y Rambullet.

El subsecretario de Gobierno del municipio, Juan Heupel, comentó a este diario que el daño ambiental en la zona es "grave", sobre todo por las miles de hectáreas que fueron arrasadas por el incendio que duró cerca de tres días, desde el sábado a las 15. Fue la deflagración "más grande que se haya registrado en la historia de las últimas décadas en Caleta".

FLORA Y FAUNA

A la jefatura de zona II de Bomberos de la Policía provincial le corresponderá cuantificar los daños, pero a simple vista pueden verse centenares de hectáreas convertidas en eriales negros de lo que antes eran pequeños valles, mesetas y cañadones con matas de duraznillos, malaspinas, quilimbayes y coirones, entre otras especies nativas.

También dentro de la denominada "fauna edáfica" o "fauna del suelo" hubo un daño enorme observándose restos de insectos, lagartijas, cuices y otros pequeños animales incinerados.

Pero lo más preocupante es que "la recuperación del lugar tardará años", según comentó Heupel, recordando que ya de por sí estas tierras santacruceñas sufren un proceso de desertificación y de erosión considerable.

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