Ya hay celulares hasta en la sopa

Después de cinco años de crecimiento constante, la venta de celulares volvió a crecer en noviembre casi 10 por ciento respecto de un año atrás. Hay 50,4 millones en uso. Ese empuje ayudó a la suba del índice de consumo de servicios públicos.
Como ocurre de manera invariable desde hace cinco años, la cantidad de celulares en uso y las llamadas y mensajes de texto enviados desde esos aparatos fueron la estrella del índice de servicios públicos del Indec. Pero la novedad esta vez es que se superó la marca de 50 millones de teléfonos móviles en uso. Más exactamente, hay 50.409.800 celulares activos en el país. Con el alza del 21 por ciento en el rubro telefonía, el indicador de consumo de servicios públicos creció 8,7 por ciento en noviembre respecto a igual mes del año anterior. Con los datos positivos de ventas en supermercados y shoppings conocidos anteayer se verifica una recuperación del consumo masivo en la última parte del año.

Según el informe del Indec, la cantidad de celulares en poder de los ciudadanos creció en noviembre 9,9 por ciento respecto del año anterior. También creció un 24,5 por ciento la cantidad de llamados realizados desde esos aparatos y un 19 por ciento los mensajes de texto. La bonanza se hace extensiva a la telefonía fija: las llamadas urbanas subieron 12 por ciento y las interurbanas, 17,8.

La evolución fue diferente en el resto de las prestaciones. La demanda de energía eléctrica –uno de los indicadores fuertes de la actividad económica– bajó 4,3 por ciento si se compara noviembre de este año con el de 2008, y un 1,8 por ciento si se tiene en cuenta el acumulado. En cambio, en los últimos once meses el consumo de gas creció 12,4 por ciento, y el de agua, 3,3 por ciento.

En cuanto a los medios de transporte, los trenes vienen en retroceso, mientras que la demanda de vuelos va en ascenso. La cantidad de pasajeros que utilizan las líneas urbanas bajó en promedio 1,4 por ciento en noviembre pasado, porcentaje que llega al 3,1 en el acumulado de los primeros once meses respecto del mismo período del año anterior, con el Tren de la Costa liderando la caída con un 21 por ciento. El derrape es mucho más acentuado en el caso de las líneas interurbanas, con un retroceso del 18,1 por ciento en el conjunto de los once meses. Los subtes no tuvieron mejor suerte en noviembre, ya que la demanda bajó -7,1 por ciento, aunque en el conjunto de los once meses el registro fue positivo en 1,6.

Esas caídas contrastan con la suba del 13 por ciento en el transporte de pasajeros del servicio de aeronavegación comercial, que llega al 18,6 por ciento en el caso del cabotaje y del 9,2 por ciento en el caso de los servicios internacionales. El problema está en la carga, un termómetro más fiel del nivel de actividad económica: la transportada por vía aérea tuvo una baja del 34 por ciento en el acumulado de los once primeros meses del año, que es mucho más notoria (41,6 por ciento) en el caso de los servicios brindados por empresas de bandera nacional. La carga ferroviaria también retrocedió, aunque un más modesto 9,6 por ciento.

Las malas noticias en el transporte de carga son parcialmente compensadas por los incrementos registrados en los peajes de rutas nacionales, que subieron un 4,9 por ciento en noviembre respecto al mismo mes del año anterior. El mayor salto corresponde a los colectivos y camiones livianos con el 8,5 por ciento y la única baja a los camiones pesados, con el 2,6 por ciento.

Si la mira se amplía al acumulado de los últimos once meses, se observa una suba del 7 por ciento. En las rutas de la provincia de Buenos Aires, estado clave por el volumen de tránsito, la cantidad de vehículos pasantes creció un 2,2 por ciento, un valor mucho más modesto que el promedio. En cuando al indicador de tendencia, el comunicado oficial muestra una variación positiva del 0,5 por ciento cotejando noviembre contra octubre del 2009.

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