El célebre Café de París, embargado

El establecimiento, un símbolo de la dolce vita, estaba en manos de la poderosa Ndrangheta
ROMA (De nuestra corresponsal).- El famoso Café de París de la Via Veneto, símbolo de la dolce vita , fue embargado ayer como parte de una gigantesca operación de la policía contra la ´Ndrangheta, en la que se incautaron bienes por más de 200 millones de euros.

El legendario café fue embargado junto con restaurantes, pizzerías, departamentos de lujo y autos de gran cilindrada del centro de esta capital por orden del tribunal de Reggio Calabria, que descubrió que detrás estaban los tentáculos de la´Ndrangheta, la cada vez más poderosa mafia calabresa.

Más precisamente, del clan de Vincenzo Alvaro, que, reciclando montañas de dinero proveniente del tráfico de drogas, armas y extorsiones, se había convertido en la "mente operativa" de un verdadero holding gastronómico en lugares de renombre de la Ciudad Eterna.

El Café de París, que queda a metros de la imponente embajada de Estados Unidos, era manejado por Damiano Villari, un insospechable barbero del pueblo de Santo Stefano de Aspromonte, en la provincia de Reggio Calabria. Pero en verdad Villari, también titular de otros locales de lujo embargados, no era más que un testaferro de Alvaro, capo del homónimo clan mafioso de una zona montañosa de la provincia de Reggio Calabria.

Según explicó en una conferencia de prensa la policía antimafia, el clan de los Alvaro se había mudado a esta capital, en la zona del barrio del Eur -famoso por haber sido construido por Benito Mussolini-, en 2001. Junto con su familia, distintos amigos y colaboradores, Alvaro había reinvertido en Roma ingentes sumas de dinero con la adquisición de varios locales comerciales del centro de la capital.

Entre ellos, el famoso Georgés, que queda a pocas cuadras del Café de París. Alvaro mismo trabajaba como cocinero en uno de los restaurantes incautados.

"El embargo confirma que Roma es uno de los puntos donde los clanes criminales, no sólo calabreses, se desarrollan bajo un perfil económico para reciclar ganancias ilícitas; esta operación es la punta de un iceberg", dijo Pietro Grasso, fiscal nacional Antimafia.

"Es cierto que las actividades ilícitas están en el Sur, pero la reinversión de las ganancias se da en el centro y en el Norte", agregó.

Artistas e intelectuales

El Café de París, "una inversión" para la ´Ndrangheta en la Ciudad Eterna, cobró notoriedad en los años 60 por aparecer en la película La dolce vita , de Federico Fellini, y se transformó en lugar de encuentro de intelectuales y actores.

En sus mesas estuvieron personajes de la talla de Federico Fellini, Frank Sinatra y Domenico Modugno. Se recuerda que cuando la Via Veneto era un lugar de moda, atestado de estrellas de cine e intelectuales, el elegante Café de París solía señalarles a los paparazzi la presencia de personajes famosos.

No por nada Sinatra fue protagonista allí, junto con sus guardaespaldas, de una célebre trifulca. Pese a haber sido incautado, el legendario café no cerró sus puertas (sólo postergó dos horas su apertura), para la felicidad de sus clientes.

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