Cedía el fuego, pero aún se luchaba en las sierras

Las 1500 personas evacuadas anteayer volvieron a sus casas
CORDOBA.- Centenares de bomberos continúan librando una lucha denodada contra los incendios declarados en las sierras de Córdoba, que anteayer avanzaron hasta los bordes de varias localidades y lugares poblados.

Ayer los bomberos fueron ganando terreno y consiguieron extinguir varios focos. Hubo durante el día un ligero mejoramiento de las condiciones meteorológicas que también colaboró: el viento no sopló tan fuerte como anteayer, cuando las ráfagas llegaron por momentos a superar los 60 km por hora. La temperatura, además, descendió varios grados. Todos los evacuados -anteayer llegaron a ser unas 1500 personas- volvieron a sus hogares.

Diego Concha, uno de los responsables de los operativos de lucha contra los incendios, informó anoche a LA NACION que los principales frentes se mantuvieron en el Valle de Calamuchita, en las cercanías de Santa Rosa, Villa General Belgrano, Villa Rumipal y Villa del Dique. En el Valle de Punilla se procuraba apagar focos secundarios y algunos nuevos que se declararon entre Los Cocos y La Cumbre.

Ayer, a diferencia del sábado, no hubo que batallar para evitar que las llamas consumieran casas o instalaciones rurales y urbanas. En principio, el fallecimiento de un joven se consideraba consecuencia de las densas humaredas que siguieron flotando en vastas extensiones.

A la madrugada, Lucas Gastón Montoya, de 23 años, aparentemente a causa del humo, perdió el control de la motocicleta que conducía, sobre la ruta 38, a la altura del paraje Puente Las Mojarras, cercano a Santa María de Punilla. Sufrió lesiones que le causaron la muerte cuando era asistido en el Hospital Domingo Funes. Las autoridades no tenían registrado que el episodio estuviera vinculado con los incendios.

En La Cumbre, donde el sábado el fuego entró en el ejido urbano -aunque no invadió el área poblada-, había retornado la calma: se hizo una "guardia de cenizas". Allí se quemaron media docena de casas en las afueras de la ciudad.

En el Valle de Calamuchita, en Villa Rumipal, la llamas consumieron una casa de material y dos cabañas y resultaron dañadas unas cinco viviendas de sectores periféricos.

Por la mañana se reabrieron algunas de las rutas en las que se había debido interrumpir el tránsito por las humaredas o cortinas de tierra que levantaba el fuerte viento.

Entretanto, reina la consternación en la localidad de Charras, en el sur de la provincia, a 35 kilómetros de Río Cuarto, donde la semana pasada se incendió la planta de la seleccionadora y exportadora de maní Olega. De ese establecimiento dependen económicamente unas 220 familias de la zona. Tan sólo en maní almacenado se estima que se perdieron 40 millones de dólares. La planta es una de las más importantes del sector manisero cordobés.

Los pronósticos climatológicos son contradictorios e imprecisos. Las precipitaciones son el único factor que acotaría las perspectivas de más incendios.

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