Los cazadores de prófugos

No se sienten superpolicías. Humildemente dicen que son policías con mucha vocación y que les gusta transpirar la camiseta a la hora de trabajar. En lo que va del año, ya recapturaron a 18 prófugos de la Justicia. Son los jefes de la Subcomisaría del Médano de Oro.
Llegó el día y la hora pactada para la entrevista. Sábado 18 de octubre a las 10.00 en la Subcomisaría del Médano de Oro.

El cabo Rubén Cajas y dos efectivos más, nos recibieron cordialmente. “Los jefes avisaron que en unos minutos llegarán”, dijo el cabo que no tardó en invitar unos mates y un pedazo de rosca. De a poco, se sumó al encuentro Juan Manuel Colpas, el tesorero de la Unión Vecinal del Medanito. Este señor también aguardaba la llegada del comisario y del subcomisario. De pronto, una vecina de apellido Yacanto, que vive en una finca ubicada en calle 13, hizo su entrada a la dependencia. Ella también buscaba a los jefes. El tiempo fue pasando y, de pronto, aparecieron juntos. El Crio. Julio Ricardo Vázquez (47) y el Subcrio. Jorge Hugo Sánchez (49) hicieron su entrada, vestidos con impecables camisas celestes y pantalones azules, solicitaron unos minutos para colocarse el saco. Se prepararon para la requisitoria periodística, mientras la charla con los lugareños se tornaba entretenida. “Estos policías están trabajando muy bien en la zona”, expresó don Colpas.

Ni bien quiso seguir con su alocución, llegó Tomas Grbavac, el presidente de la Unión Vecinal del Médano, cuya sede está ubicada al lado de la Subcomisaría.

Vázquez y Sánchez ya estaban dispuestos a dialogar y los vecinos a acompañarlos, lo hicieron en una clara señal de conformidad con la tarea que vienen concretando desde que asumieron en aquella dependencia. Y así, con público, comenzó la particular entrevista.

Comisario, varias distinciones colgadas en la pared.

Siempre hemos trabajado y nos han destacado por nuestra labor. Ponemos mucho empeño en lo que hacemos porque nos ha tocado una zona que no es muy poblada pero que sí es muy extensa.

El mayor problema que tuvo que enfrentar era el cuatrerismo... ¿Disminuyeron los casos? ¿Cómo lo consiguieron?

En poco tiempo bajó el índice de cuatrerismo y todo lo conseguimos con el apoyo del personal que tenemos a cargo. Además de salir a la calle y dialogar con la gente que, en definitiva, es la que tiene el problema y nos ayuda en la investigación para esclarecer los hechos. En tres años que llevamos al frente de esta sede policial hemos limpiado bastante la zona de cuatreros. En el 2005 teníamos entre 4 y 5 casos, en la actualidad ninguno.

...Don Grbavac añadió que “quienes critican a estos policías lo hacen porque son mezquinos de mente, nosotros los vemos muy comprometidos con la comunidad porque les trajimos los verdaderos problemas que teníamos. Roberto Figueroa, otro vecino, asentía con su cabeza.

El edificio donde funciona la Subcomisaría estaba diseñado para que funcionara un centro de salud. Pero los habitantes, tras varios meses de intensas gestiones, en mayo de 2002, consiguieron que la Policía lo ocupara ya que “en ese momento la inseguridad se nos escapaba de las manos”, contó el presidente de la Unión Vecinal.

En este momento de la entrevista se hizo un impasse para la toma de las fotografías. La charla entre todos seguía siendo la inseguridad en la provincia y especialmente en aquella zona de Rawson.

¿Con cuántos efectivos cuenta la dependencia?

Con 17 policías. Con todos ellos cubrimos los servicios externos sin descuidar nuestro trabajo en la jurisdicción. Los acomodamos donde más pueden producir. Creemos que cuando hay una buena conducción, los demás responden, por ello podemos encargarnos de buscar prófugos.

¿Cómo surge la búsqueda de los prófugos? ¿Fue un trabajo encargado desde la Jefatura o una tarea que se dio espontáneamente?.

Ricardo Vázquez: Primero empezamos con un prófugo que estaba en la zona del Médano de Oro y luego seguimos haciendo otros procedimientos de ilícitos que se registraron acá, cometidos por prófugos que estaban en el Bario La Estación. A medida que iba pasando el tiempo nos fue llegando información y seguimos trabajando sobre este tema. Nosotros tenemos mucho conocimiento sobre cómo repercuten en la sociedad los hechos de abuso sexual. Sabemos el daño que causa en las familias y sobre todo en las víctimas, cómo les destroza la vida. Entonces nos interesaba sobremanera trabajar para recapturar a cinco violadores que estaban evadidos.

El caso más emblemático fue cuando capturamos a Maturana que violó a su hijastra. Y Cabrera era otro condenado que estaba en libertad, y una mujer nos llamó llorando y nos pidió que lo buscáramos en una zona de Rawson y estuvimos dos meses con el Subcrio. Sánchez detrás de este degenerado porque se cambiaba el nombre, hasta que logramos hacerlo caer.

Jorge Sánchez: Cuando nos enteramos algo así ponemos mucho énfasis, trabajamos día y noche. Y con los buenos resultados que se fueron dando sobre la recaptura de los prófugos empezamos a recibir el apoyo de la Jefatura y de la Brigada Sur al tiempo que nos instaban a seguir trabajando de esa manera. Así, al sentirnos apoyados por nuestros superiores y por nuestros pares seguimos en carrera tras los delincuentes.

¿Cuántos prófugos recapturaron?

J.S. Hasta hoy, 18. Entre ellos ladrones, homicidas y violadores. Todos vinculados a hechos muy graves.

¿Hacen un buen complemento a la hora de trabajo?

R.V. Somos un equipo de trabajo muy aceitado. Manejamos los mismos códigos con Sánchez porque nos conocemos desde que ingresamos a la Escuela de Policía y eso fue importante a la hora de buscar a los prófugos y dedicarnos a la tarea investigativa de delitos en la zona y afuera también.

Nos complementamos muy bien.

J.S. Los efectivos acá cubren todas las tareas y eso nos permite, al tener pocas denuncias, dedicarnos a la investigación del paradero de los prófugos. Pero ojo!!!, tenemos pocas denuncias porque también hacemos prevención y eso nos está dando muy buenos resultados.

¿Uds. siempre están al frente de cada procedimiento?

R.V. Nosotros (los jefes) vamos personalmente a entrevistar a los damnificados, a hablar con los jueces, a los allanamientos. Nos gusta estar en todas.

¿Son policías con verdadera vocación?

J.S. Sí, porque no tenemos otro oficio. Somos policías de alma. Vázquez es profesor de Educación Física pero no ejerce. Entonces nos dedicamos de lleno a ser policías las 24 horas. Desde que ingresamos a la Escuela de Policía nos dedicamos a esto y nos encanta la investigación.

R.V. Incluso usamos hasta nuestros autos para salir a cualquier hora cuando nos avisan de que ha ocurrido algo. Nos comunicamos por teléfono y le digo: ‘Te pasó a buscar’.

J.S. ... Y yo no tengo ningún drama... lo espero y tomamos las cosas en serio.

¿Cómo es la relación con los otros comisarios?

R.V. Tenemos muy buena comunicación. Nos llaman desde los oficiales a los comisarios para pasarnos datos. No tenemos problemas con nadie. Incluso nos felicitan por la tarea que estamos haciendo.

¿Qué hace falta para ser un buen policía?

R.V. Acá hacemos academia en forma permanente. La mejor forma es servirle a la gente porque para eso estamos y para eso nos pagan.

Creemos que para ofrecer ese servicio, el policía siempre debe capacitarse. En la Subcomisaría ya se han capacitado a varios efectivos en primeros auxilios. Todo esto sirve para ser mejor servidor público.

La capacitación es primordial.

Respecto de los delitos contra la propiedad, ¿han disminuido en la zona?

R.V. De 280 denuncias que se recibieron en el 2005, han disminuido a 127 en la actualidad.

¿Hay superpolicías en la fuerza?

R.V. No hay, ni ha habido, tampoco yo he conocido a ningún superpolicía. El que se ponga la camiseta de superpolicía no va. Hay que tener datos y saberlos explotar. Eso ayudará a esclarecer los hechos para que no queden impunes.

Nosotros tratamos de capacitarnos, eso nos va a ser más buenos. Porque lo que le interesa a la sociedad es que se esclarezcan los hechos y no quién lo esclarece. La Policía es una sola...

Jorge es muy orgulloso. A él le duele cuando se habla mal de la Policía y tiene razón, y sabe porqué le duele, porque es un verdadero policía. Nosotros nos hemos puesto la camiseta y la estamos transpirando porque estamos trabajando y hasta colaboramos con el aporte de información a otros comisarios sobre hechos importantes.

De pronto, alguien aparece a los gritos... Comisario...!! comisario...!! un asalto!! ..., le comunicó el cabo Rubén Cajas a los jefes.

R.V. - ¿Dónde?... en la estación de servicios de calle 5 y Alfonso XIII.

Los jefes se disculparon por el final abrupto de la entrevista. Vázquez tomó el handy, Sánchez las llaves de su auto y juntos partieron raudamente hacia el lugar del hecho. A los 12.30, los cabos Cajas y Balmaceda y el oficial Reinoso ya tenían a tres sospechosos detenidos.

Y nosotros tuvimos el privilegio de seguirlos durante el operativo, que fue publicado al día siguiente, domingo 19 de octubre.

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