La "caza de brujas" en Cultura se aplicó a contramano de un decreto de Jaque

Un decreto firmado por el gobernador el lunes 29 de junio les dio "continuidad automática" a todos los contratos del Estado provincial hasta setiembre, para "no resentir los servicios". No obstante, en la secretaría que conduce Ricardo Scollo echaron a seis empleados bajo el prejuicio de que son "cobistas".
La "caza de brujas" de empleados en la Secretaría de Cultura de la provincia se aplicó a contramano de un decreto del gobernador Celso Jaque, que extendió de manera automática los contratos del Estado provincial hasta el 30 de setiembre de este año.

El decreto en cuestión es el 1370 y tiene como fecha de emisión el lunes 29 de junio. Salió publicado en el Boletín Oficial de este viernes y abarca a todos los empleados contratados que prestaban servicios hasta el martes 30 de junio pasado.

Curiosamente, los despidos de seis empleados de Cultura (que trabajaban en las áreas de Prensa, Producción Cultural y Patrimonio de esa secretaría, algunos, desde hace cinco años) se produjeron justo el 30 de junio.

O sea, los empleados echados se encuentran contemplados en el decreto de Jaque, que además lleva las firmas del secretario Alejandro Cazabán y los ministros Mario Adaro, Carlos Ciurca, Adrián Cerroni, Guillermo Migliozzi, Silvia Ruggeri, Sergio Saracco y Francisco Pérez.

Según la letra del decreto 1370, Jaque y sus ministros juzgaron que "a los efectos de no resentir los servicios que presta el Estado provincial, es indispensable dar continuidad a las prestaciones de servicios de personas contratadas en planta temporaria y bajo sistemas de locación de obras o servicios".

Pero a pesar de la necesidad de "no resentir servicios", en Cultura se tomó la decisión de despedir gente bajo la excusa de una reestructuración del organismo. Y casi sin ocultar el motivo de fondo: los echaron bajo sospecha de que eran "cobistas" y luego de varias semanas de rumores y persecución piscológica.

Sin embargo, el decreto de Jaque contempla la posibilidad de realizar algunas expulsiones. El artículo 2 abre la puerta para que los ministros o secretarios dispongan "disminuciones o cese de las prestaciones" en algunos casos.

El artículo en cuestión debe haber venido como anillo al dedo para el secretario de Cultura, Ricardo Scollo. Es que, además de las expulsiones políticas que se practicaron bajo su órbita, algunos contratados de Cultura se encontraron en estos días con la novedad de que les habían bajado sensiblemente sus remuneraciones.

De todos modos, el decreto 1370 fue repartido hoy por los jefes en varias oficinas del Estado. Quizás, como un reaseguro de que no rodarán más cabezas entre sus empleados, por lo menos hasta fines de setiembre.

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