Cayó Standford, el otro gran estafador.

Allen Stanford, el banquero texano que lideró un fraude por ocho mil millones de dólares, se entregó ayer al FBI en el Estado de Virginia de Estados Unidos.
Antes que Stanford había caído Bernard Madoff, acusado de un estafa por 50 mil millones. Ahora, la Comisión de Valores acusó a Stanford de vender en forma fraudulenta certificados de depósitos, con tasas de interés inusualmente altas a través de su banco, Stanford International Bank (SIB). El financista les había prometido a los inversionistas grandes ganancias con transacciones seguras, pero decidió invertir principalmente en papeles inmobiliarios y acciones de riesgo.

La acusación del Departamento de Justicia asegura que el banquero "transfirió fondos millonarios obtenidos de manera fraudulenta de inversionistas desde y entre cuentas bancarias". También alega que la empresa "devolvió dinero a algunos para establecer la falsa apariencia de que (los negocios de Stanford) eran financieramente viables".

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