Cayó el rigor en el ingreso al Carlos Pellegrini

Alumnos que obtuvieron apenas un 30% del puntaje esperado en las pruebas de admisión igual podrán entrar el año próximo en la Escuela Carlos Pellegrini, que cayó en un notorio desprestigio después de las sucesivas protestas y tomas estudiantiles que conmovieron a esa institución durante 2007.
La evidencia surgió al conocerse ayer los resultados de los exámenes de ingreso en ese establecimiento y en el Colegio Nacional de Buenos Aires, ambos dependientes de la Universidad de Buenos Aires y considerados históricamente centros de excelencia.

Sobre 550 aspirantes, en el Pellegrini entraron casi todos: 480. Una selección más rigurosa fue la del Buenos Aires, donde rindieron 750 e ingresaron 450.

En el Pellegrini entrarán chicos que aprobaron sólo tres de los 12 exámenes de lengua, historia, geografía y matemática, y que obtuvieron poco más de 150 puntos sobre 600. En el Buenos Aires, en cambio, se necesitó más de 150 puntos sobre los 600 totales. Para entrar en el Colegio Nacional de Buenos Aires, en cambio, se necesitó más del doble de ese puntaje. El que ocupaba el último lugar de la lista ingresó con 365 puntos.

La puja por alcanzar un número similar de vacantes en ambos establecimientos fue despareja desde el mismo momento de la largada, en mayo último.

Para el rector del Carlos Pellegrini, Héctor Pastorino, la crisis institucional vivida durante 2007 es la principal responsable de la caída abrupta de alumnos. "La incertidumbre sobre las clases y las salidas vertiginosas por las repetidas amenazas de bomba que se dieron el año pasado impactaron ahora en un menor número de inscriptos", dijo ayer el rector a LA NACION, durante un intervalo del proceso electoral para el Consejo de Escuela Resolutivo, que, por primera vez, se pondrá en marcha en la institución.

La observación de Pastorino es confirmada por Darío, de 12 años, que desde pequeño anhelaba ir al Carlos Pellegrini, no obstante, tener a su hermano mayor en el Colegio Nacional. "Cambié de idea, papá. Yo quiero ir a un colegio y tener clases, y en el Pellegrini eso no está asegurado; iré al Nacional", dijo a su padre luego de ver una de las noticias televisivas sobre el prolongado conflicto del colegio de Alvear y Callao. Su padre suspiró aliviado. "Yo también veía con resquemor que fuera al Pellegrini, pero no quería influir en su decisión", contó a LA NACION, el padre de Darío, quien aprobó con 486 puntos el ingreso al Nacional.

La selección

El curso de ingreso, el mismo para ambos establecimientos, comenzó con cerca de 1000 chicos para el Nacional y 630 para el Pellegrini. Terminaron compitiendo por ocupar las 450 vacantes del Colegio Nacional unos 750 adolescentes. Con mayor comodidad rindieron para las 480 vacantes disponibles en el Pellegrini 550 aspirantes. Esto es posible porque no se establece un puntaje mínimo para aprobar, sino que se elabora una lista de los candidatos según el orden de mérito obtenido en los exámenes.

Las pruebas son tres por cada una de las cuatro áreas temáticas (lengua, historia, geografía y matemática) y se les asigna un valor máximo de 50 puntos.

Así lo explicó a LA NACION Gustavo Zorzoli, coordinador general del curso de ingreso de ambos colegios y docente en la Facultad de Ciencias Económicas. Según informó, el mayor puntaje obtenido en el Pellegrini se distancia del más alto del Nacional por sólo ocho puntos. Rondan ambos los 560 puntos.

La diferencia está en la gran dispersión del puntaje, como consecuencia del menor número de alumnos que entran en la competencia por las vacantes.

La reducción de estudiantes en el Pellegrini contrarrestó con el aumento registrado a comienzos de año en los otros dos colegios que dependen de la UBA. En el Colegio Nacional de Buenos Aires se anotaron 1020 alumnos (200 más que el año anterior) y en el Instituto Libre de Segunda Enseñanza (ILSE), 320 (en 2007 fueron 280).

"Este es un caso que nunca se había dado porque históricamente el Pellegrini siempre tuvo más alumnos que el Nacional y, entonces, el puntaje de corte era más alto en el primero", dijo Zorzoli.

Un largo conflicto

El Pellegrini vivió el año pasado más de seis meses de conflicto que provocaron el no dictado de clases durante casi un mes y varias tomas del colegio por parte de los alumnos. Además, se registraron 64 amenazas de bomba y suspensión de clases.

El conflicto comenzó el 23 de mayo del año pasado, cuando los alumnos tomaron el colegio en repudio a la designación, por parte del Consejo Superior de la UBA, de Juan Carlos Viegas como rector. El grupo de estudiantes rebeldes rechazaban la intención del nuevo rector de modificar el proyecto pedagógico que estaba en vigor desde 1983. Los alumnos impidieron a Viegas ingresar al colegio, hicieron manifestaciones y evitaron reiteradamente que sesionara el Consejo Superior de la UBA.

Pastorino y Zorzoli coincidieron en que la exigencia este año no bajó. "Lo que se redujo fue el puntaje necesario para entrar porque cuantos más alumnos hay es mayor el nivel de competencia. En cambio, tener menos aspirantes hace que la nota mínima para ingresar baje", dijo Zorzoli, quien se mostró singularmente optimista para el futuro del Pellegrini. Informó que notan un crecimiento en las consultas de las familias para el ciclo lectivo 2010.

365 fue el puntaje mínimo para entrar en el Colegio Nacional de Buenos Aires donde se presentaron 750 aspirantes.

150 puntos bastaron para ingresar al histórico Carlos Pellegrini donde 550 candidatos se disputaron 480 vacantes.

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