Cayó en el primer bimestre 47,6% la venta de inmuebles

Se firmaron 5.092 escrituras, contra 9.727 de igual período del año pasado, que era récord desde 1999. La baja refleja la crisis y es la más importante desde 2002, aunque los precios siguen altos.
Lo que pasa en los principales países del mundo también está sucediendo en Buenos Aires. La crisis económica se está manifestando de lleno en las ventas de inmuebles. En el primer bimestre se hicieron un 47,6% menos de operaciones que en igual período del año pasado. Y en cuanto al monto de las operaciones, el descenso fue del 44,1%.

Así lo marcan las estadísticas del Colegio de Escribanos de la Capital Federal. En enero y febrero se firmaron 5.092 escrituras, contra 9.727 que se habían hecho en el primer bimestre del año pasado. Si en Capital trabajan unos 2.000 escribanos, durante los dos primeros meses del año cada uno firmó, en promedio, apenas 2,5 escrituras.

Esas operaciones implicaron un movimiento de $ 1.351 millones en las transacciones, cuando en enero y febrero de 2008 el monto de las operaciones había sido de $ 2.510 millones.

Si sólo se observan los números de febrero, el contraste es más evidente. Es que el último fue el peor febrero desde el de 2002 (que tuvo 1.557 escrituras). Contrariamente, el récord había sido febrero del año pasado, con 5.426 operaciones.

"Estos números son el reflejo de la crisis. Pero tenemos esperanza de que la situación se revierta, porque históricamente los ahorros de los argentinos siempre terminaron en los ladrillos", comentó el presidente del Colegio de Escribanos, Víctor Di Capua.

¿Por qué la caída? El panorama se viene oscureciendo desde mediados del año pasado, cuando el enfrentamiento del Gobierno con el campo sacó del juego a uno de los elementos que más traccionaba la construcción y la compra de propiedades: la renta agrícola.

A esto se le sumó la inflación, que erosionó la capacidad de la gente de consumir y más aún de hacer una inversión fuerte como la compra de una propiedad. El tercer elemento, ya crónico, es la falta de créditos hipotecarios.

A estos temas propios de la economía local se le sumó la influencia de la crisis internacional, con caídas de la construcción y la actividad inmobiliaria en todos los países. Este cóctel derivó en la situación más indeseable para una actividad a largo plazo como la inmobiliaria: la incertidumbre.

La caída en las ventas de inmuebles también se registró en la provincia de Buenos Aires (ver También...). Pero, a diferencia de otros países, en la Ciudad no se está dando un fenómeno que, a priori, parecía inevitable: la baja en los precios de los departamentos.

¿Cómo se entiende que, si cada vez menos gente compra, los departamentos no se deprecien? Para los especialistas, obedece a que los vendedores están sacando de la oferta sus propiedades. Es que no quieren bajar el precio, y por eso prefieren esperar, o bien volcar el departamento al alquiler. Además, afirman que algunos dueños que no tienen urgencias prefieren no vender ahora porque, aun si consiguieran un buen precio, no sabrían dónde invertir la plata.

"Estamos ante una pulseada de compradores y vendedores, a ver quién cede primero. El problema es que los inversores tuvieron altos costos de construcción, por lo que tampoco pueden bajar mucho el precio porque irían a pérdida. Por ejemplo, un metro cuadrado promedio en Almagro tiene 1.200 dólares de costo. A menos que eso nadie lo va a vender", aseguró José Rozados, de la consultora Reporte Inmobiliario.

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