Cayó a un mínimo histórico la siembra de trigo y peligra el autoabasticimiento

Cayó a un mínimo histórico la siembra de trigo y peligra el autoabasticimiento
Se destinó al cereal 35% menos de área que en 2008/09 y la más baja desde que se tienen registros. Se obtendrían 5,9 millones de toneladas y se necesitan 6 millones
La cadena triguera lo advirtió hace un mes, en su reunión anual de Mar del Plata, y también lo vaticinaron los referentes de la mesa de enlace agropecuaria: El país está a punto de que 2010 sea recordado como el año de la peor campaña triguera desde que se tenga memoria y a un paso de perder su capacidad de autoabastecerse del grano, base de la alimentación argentina. La culpa de esa situación, dicen en el sector, está repartida entre la intervención oficial de 3 años consecutivos en el comercio triguero y la fuerte sequía que todavía padecen las principales áreas productivas.

En ese marco, a pesar de los intentos del Gobierno por minimizar los pronósticos adversos, la mala noticia se reforzó ayer. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires recortó en 7,5% sus previsiones de área sembrada para la campaña actual, que viene muy retrasada (se implantó 40% menos que para la misma fecha del año pasado). La entidad estima que en este ciclo habrá en todo el país 2.960.000 hectáreas sembradas con el cereal, 35% menos que en la zafra 2008/09 y la más baja desde que se tienen registros.

Sobre esa base y, si las condiciones climáticas mejoran –algo que por ahora los pronósticos descartan, porque se augura un invierno frío y seco que perjudicará más las chances del cultivos–, los productores aplican la misma (poca) tecnología que en la cosecha previa y se logra un rendimiento promedio de 20 quintales por hectárea, similar al del año previo, se puede calcular una producción final de algo más de 5,9 millones de toneladas.

Una producción en esos niveles pondrá en alerta no sólo a los referentes de la cadena triguera, sino a las principales oficinas gubernamentales. Es que se calcula que el consumo interno de trigo –y sus principales subproductos, la harina y el pan– oscila entre las 5,5 y las 6,5 millones de toneladas. En ese marco, resaltan los analistas, disponer de menos de 6 millones pone al país en riesgo de perder su autoabastecimiento. Además, también lo deja a punto de abandonar casi por completo su quinto de proveedor mundial del cereal.

Si bien la Bolsa de Cereales no arriesga de momento un pronóstico de producción final, indica que "si la seca persiste hasta fin de mes, es probable que la superficie triguera sufra un recorte mayor al estimado".

"Con este modelo, que destruyó el aparato productivo, vamos a festejar el Bicentenario con carne y trigo de importación", insistió ayer el presidente de Sociedad Rural (SRA), Hugo Biolcati, durante un encuentro que la mesa de enlace nacional compartió con los candidatos rurales de Entre Ríos que buscan un lugar en el Congreso.

Los guarismos que se desprenden de la previsión triguera de la Bolsa de Cereales porteña están 17% por debajo de lo que se esperaba hace un mes, cuando también suponían que la producción final sería casi 7% por encima de las 5,9 millones, calculadas por El Cronista en el escenario más optimista.

Los grandes exportadores de granos acordaron con el Gobierno comprar el trigo de la cosecha 2008/09 a "precio lleno", a cambio de poder anotar 2 millones de toneladas del cereal de la nueva cosecha para vender al mundo desde fin de año. Pero hace poco admitieron tener "serias dudas respecto de la existencia de saldo exportable" para 2010.

Desde las entidades gremiales de productores, además de denunciar que los trigueros perdieron u$s 4.000 millones por la intervención oficial del mercado, advierten que en la próxima campaña, la sojización del país será más fuerte que nunca.

Comentá la nota