Cayó fuerte el superávit fiscal, pero se atenuó la suba del gasto

El ahorro primario fue un 73% menor que hace un año; se prevé que ronde el 0,7% del PBI en el año
El resultado fiscal de octubre presentó una noticia negativa y otra positiva para el Gobierno, que podría alcanzar este año un superávit cercano al 0,7% del PBI.

Por un lado, el mes pasado se repitió una muy fuerte caída interanual, del 73%, con $ 702 millones, frente a $ 2508 millones de hace un año.

Pero, por el otro, se desaceleró en forma importante la suba del gasto primario, tanto a las provincias como en subsidios al sector privado, un factor muy destacado por los analistas privados: 17% frente al 28% de los nueve meses previos.

El superávit primario acumulado en el período enero-octubre ascendió a $ 9.398,5 millones y noviembre aportaría otros $ 350 millones, pero en diciembre podría culminar con un déficit cercano a los 6000 millones de pesos.

Ese rojo del último mes del año se cubrirá con el ahorro anual previsto por la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses).

Los ingresos ascendieron en enero a $ 21.111 millones y en 10 meses a $ 200.529, mientras que el gasto primario fue de $ 20.408 millones y $ 191.124 millones, respectivamente, según informó el Ministerio de Economía.

En términos financieros (luego del pago de intereses) el panorama resulta bastante más complicado y eso explica el apuro oficial por tratar de recuperar el financiamiento en el mercado (ver aparte), ya que el déficit fue de $ 1834 el mes pasado y de $ 6574 millones desde enero.

En una conferencia de prensa en la que presentó el resultado, el ministro de Economía, Amado Boudou, destacó ayer el resultado primario del mes pasado, porque "se ha revertido por primer mes la tendencia decreciente que venía teniendo el superávit".

Hasta el mes pasado, el ministro y el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, optaban por enfatizar que, con la crisis global, todos los países enfrentaban problemas fiscales, aunque la situación resulta bastante diferente por el ahorro previo que realizaron otros gobiernos.

Es por esta razón que el superávit fiscal, según la mayoría de los analistas, rondará apenas el 0,7% este año, un exiguo resultado que llevó a Economía a "exprimir" todas las cajas dentro del sector público frente al fracaso de la política de ajuste de tarifas para los sectores acomodados.

Para 2010, las perspectivas resultan un tanto más halagüeñas por el lado de los ingresos, ya que, con un crecimiento del 3 al 4% en el PBI, podría haber una rápida recuperación de la recaudación. Pero la duda para los analistas reside en la dinámica del gasto, sobre todo por los importantes compromisos que asumió el Gobierno en materia social para paliar el aumento del desempleo y la pobreza, que, paradójicamente, no se reconoce en las estadísticas oficiales.

Cauto optimismo

Los analistas privados consultados por LA NACION expresaron su elogio, aunque con cierta cautela, debido a que no se conoce la estrategia fiscal del Gobierno, aunque se sospecha que con la inflación real arriba del 20% en 2010, mejorarán las perspectivas de las arcas públicas.

Maximiliano Castillo, de ACM, dijo que "el resultado del mes estuvo por encima de las expectativas del mercado, a partir de la desaceleración observada en el gasto, apoyada en la desaceleración de los rubros relativamente más flexibles a la baja, como la inversión real".

Sin embargo, tanto Castillo como la directora del estudio Bein, Marina Dal Poggetto, aclararon que la desaceleración de las erogaciones podía ser transitoria.

"Resta conocer si la merma en el crecimiento del gasto es genuina o se debe a cierta postergación en los pagos. Además, en los próximos meses comenzarán a ejecutarse las recientes decisiones adoptadas por el alza de las asignaciones familiares y la creación del subsidio universal por hijo", recordó Castillo.

Al respecto, Dal Poggetto señaló que "no es el objetivo de las medidas sociales lo que se discute, sino la capacidad de financiarlo en el tiempo y cuáles serán los sectores sobre los que recaiga ese fondeo, algo que por ahora hacen los ahorros de los futuros jubilados".

Por su parte, Martín Apaz, de Perspectivas Económicas, señaló que "la expansión del gasto primario se desaceleró en forma violenta por la caída de la tasa de las transferencias a las provincias, que crecían al 72 por ciento y crecieron sólo un 12 por ciento en octubre". Según Apaz, el motivo de esta fuerte caída es "la imperiosa necesidad de las autoridades nacionales de empezar a recomponer la posición fiscal".

"De todas formas, no esperamos que el control de la expansión del gasto vaya a ser una constante", aclaró.

Nicolás Bridger, de Prefinex, aclaró que, si se excluyen, los flujos que antes iban al sistema previsional privado, el sector público presentaría un déficit de 895 millones de pesos.

Este año terminará, según Prefinex, con un superávit de $ 6768 millones (0,59% del PBI, frente al 3% de 2008), mientras que 2010 podría cerrar con un 0,8% del PBI, si se cumple una pauta de alza de la recaudación del 21% y del 20,7% en el gasto primario. Más ambicioso y menos creíble, el presupuesto plantea una suba del gasto primario del 12 por ciento.

El gasto subió el 80% desde la convertibilidad

Aunque la posibilidad de volver a endeudarse en 2010 tranquilice al Gobierno, el estudio Bein dio a conocer un estudio que destaca las dudas sobre el panorama fiscal en términos estructurales. "Si bien en el corto plazo la apertura parcial del crédito descomprime la situación fiscal, las dudas aparecen cuando se analiza el nivel y la inercia que presenta la evolución del gasto en los últimos tres años", indicó. "[Este año] finalizará con un gasto público 80% superior a la convertibilidad al medirlo en dólares; la devaluación del dólar en el mundo explicó la capacidad de financiarlo por arriba de la línea [retenciones] y, ahora, también por debajo [crédito]." Las dudas reaparecerán, advirtió, "cuando este escenario se diluya y haya que utilizar nuevamente la herramienta cambiaria", o sea, devaluar.

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