Cayó un 30% la concurrencia a los restaurantes durante las primeras semanas del año

Así lo indicaron seis dueños de locales de comida en diálogo con LA OPINION quienes aseguraron que en diciembre las ventas no fueron malas pero en enero y lo que va de febrero se produjo un importante derrumbe de la demanda. A pesar del presente anuncian un buen comienzo del primer semestre.
Los restaurantes perdieron un 30 por ciento de sus clientes en comparación con el mismo mes del año pasado. Las cifras empeoraron con el comienzo de 2009 aunque 2008 fue, a excepción de diciembre, un “mal año”. A pesar de las magras estadísticas, el ánimo y la expectativa de los dueños de los locales no es malo. Auguran que las ventas crecerán cuando comience la actividad regular del primer semestre.

Los datos fueron aportados por seis dueños de restaurantes que dialogaron con LA OPINION sobre la crisis que vive el sector. Todos coincidieron en que las ventas bajaron entre un 20 y un 40 por ciento según los casos, y que se debe a las condiciones de incertidumbre frente a la crisis internacional y nacional. Las vacaciones de los pergaminenses fue una de las variables que influyó fuertemente en la caída del consumo en locales de comida.

Diversos analistas aseguraron a este medio que los sectores que se resienten primero frente a una crisis o en un momento de ajuste para la población, son el gastronómico y el turístico. La gente busca recortar gastos superfluos, “sobre todo de cara al comienzo del año”.

“Diciembre fue muy bueno pero a partir del 12 de enero el consumo bajó mucho. Hasta ese día estábamos bien, después cayó la venta y febrero es fatal. Salvo el día de los enamorados. Tuvimos menos de la mitad de comensales de lo que veníamos trabajando. Aproximadamente bajó 50 por ciento”, contó Martín Bordón, dueño de Altos de Irigoyen, y agregó que, “abrí el 29 de abril, en medio del conflicto con el campo, fue un año difícil. Noviembre fue desastroso y diciembre levantó por el movimiento festivo, pero después fue muy malo.

En tanto, Gustavo Di Pego, dueño de Médanos explicó que, “en líneas generales a comparación del año pasado” la actividad bajó “casi un 20 por ciento” y que “el 2008 cerró bien” aunque “noviembre y septiembre fueron meses duros”.

La mayoría de los consultados coincidieron en que noviembre fue uno de los meses más complicados del año pasado en cuanto a las reservas y comensales, y que enero comenzó muy mal. Tanto es así que el restaurante de La Rural, decidió cerrar sus puertas durante ese mes y dar vacaciones al personal previendo el derrumbe en la demanda de público.

Alejandro Fuentes, uno de sus dueños, dijo que prefirió, “cerrar y darle vacaciones a los empleados, la mayoría de la gente se va de vacaciones y cerré previendo que no se iba a trabajar bien”.

La caída

Fuentes aclaró que algo parecido a lo que adelantaron los demás dueños, “diciembre anduvo bien, bajo comparado con el año pasado” y dijo que eso se debió a que, “las despedidas no fueron tan grandes, se limitaron a algunos grupos de gente, o jefes cuando antes hacían la despedida para todo los empleados. En febrero, abrí hace 10 días, aún viene medio tranquilo. El sábado pasado, en San Valentín se trabajó bien pero se nota que hay un parate”.

Por su parte, Ricardo Ortega dueño de Mediterráneo, contó una experiencia distinta. Dijo que la venta, “si se tiene en cuenta la época que estamos viviendo, fue bastante buena. Enero y febrero son épocas de vacaciones y viene menos gente”, dijo, aunque admitió que están trabajando “en un 75 por ciento de lo que normalmente trabajamos, que es bastante de acuerdo con la situación actual”.

Ortega contó además que en 2008 “cerramos muy bien” y que tuvieron un “promedio bueno de todo el año. Buena clientela. Hace ocho años que estamos en el mercado y la gente ya nos conoce. Apuntamos a todo público y no hacemos distinciones”.

Las parrillas no fueron un caso aislado. Desde El Carrito relataron que fue un verano “flojo” mientras que diciembre fue un buen mes para la venta.

Mirta Caniglia, dueña de El Carrito expresó en este sentido que “Enero y febrero ha aflojado muchísimo la venta con respecto a otro año. En diciembre a todos nos va bien, pero enero y febrero ha bajado bastante. Diría que bajó un 30 por ciento. Nosotros trabajamos con gente de paso más que nada y eso también cayó mucho. Durante 2008 tuvimos los problemas del paro agrario que nos afectó a todos, pero nos fue bien en general”.

El Choripaso, reportó el único caso distinto de aumento de ventas en los primeros meses del año. Según contó su dueño Ricardo Rossi, en “enero se trabajó bastante bien, comparado con enero de 2008. Un 30% más. Pero febrero no tanto, es que la gente se fue de vacaciones en este mes y bajaron las ventas un 25 por ciento respecto del primer mes del año”.

Rossi reconoció que 2008 fue un año muy duro para su negocio debido al conflicto entre el Gobierno y el campo. “2008 estuvo duro a partir del conflicto del campo con respecto a 2007. Se notó mucho la diferencia. Mucha baja en la venta, más que nada porque en la época de trabajo, de marzo a noviembre, trabajamos mucho con empresas relacionadas al agro”.

Expectativas

A pesar de que los números no cerraron bien durante los primeros meses del año, para casi todos los gastronómicos consultados, los dueños de restaurantes auguraron un buen 2009 respecto de los comensales que se acercarán a comer a sus locales.

Bordón, de Altos de Irigoyen dijo que ve el año positivamente. “Creo que en marzo va a levantar el consumo. Un funcionario me contó que el consumo de restaurantes y hoteles cayó un 40 por ciento durante el año pasado pero que iba a levantar este año. Nosotros trabajamos con empresas de afuera, de Colón, por ejemplo y eso se mantiene. La perspectiva depende del Gobierno y de como vaya el país. Nosotros dependemos mucho de cómo nos vaya con el campo, el chacarero, si tiene buena cosecha mueve al resto de los rubros”.

Para Di Pego, de Médanos, “la reestructuración de los gastos y costos es constante. Sobre todo los gastos fijos que son los que más influyen en la economía del negocio” y destacó que en respuesta a la crisis también “se va achicando el personal y las compras se realizan casi diariamente”. “Tenemos menos stock para poder prevenir”, dijo y agregó que buscan “alternativas paralelas al negocio para poder mantener la estructura, darle continuidad a la cocina, lo que significa trabajar más para ganar lo mismo”.

Ortega, del restaurante Mediterráneo opinó a favor de 2009 y criticó a los que siempre piensan mal. Dijo que espera que el año sea “muy bueno” y que “hay mucha gente pesimista, yo esa gente no la soporto” y anunció que, “lo que es restaurante va a trabajar bien”.

En tanto, Alejandro Fuentes, de La Rural dijo que “el panorama seguirá complicado, recién comienza la crisis y lo que está pasando en el mundo arranca ahora acá. Va a repercutir en Argentina durante febrero y marzo aunque es cierto que hay gente de vacaciones”.

Caniglia, de la parrilla El Carrito destacó que espera que 2009 sea un buen año aunque “la situación en general está difícil. Los fines de semana trabajamos bien porque hacemos música, pero después no es fácil. Gente de paso hay poca y para los camioneros hay poco trabajo, entonces hay poco movimiento en la ruta”.

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