Cayó el argentino que más efedrina les vendía a los carteles de México

Es Mario Segovia, un rosarino millonario; lo detuvieron agentes de la SIDE y policías
"Es el mayor proveedor de efedrina a los carteles mexicanos." Así, en forma categórica, anunció ayer el ministro de Justicia y Seguridad, Aníbal Fernández, la detención de Mario Roberto Segovia, de unos 40 años, que vive en una lujosa residencia cerca de la ciudad de Rosario.

Según se informó, entre 2006 y 2008 Segovia trasladó desde Buenos Aires a Rosario 8171 kilogramos de efedrina y tenía orden de captura del juez federal de Zárate-Campana, Federico Faggionatto Márquez, por estar vinculado con la causa de la llamada ruta de la efedrina.

La detención estuvo a cargo de agentes de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y de la policía bonaerense y ocurrió "en las últimas horas", cuando Segovia, que es rosarino, estaba por abordar un vuelo hacia Iguazú junto con un primo, de nombre Sebastián,

Segovia utilizaba un DNI con identidad falsa a nombre de Héctor Germán Benítez, que en realidad es un interno del penal de Sierra Chica, que está alojado allí desde 2003 acusado de robo calificado. Con ese mismo documento, el ahora detenido compraba legalmente efedrina que luego enviaba a los carteles mexicanos, según confiaron fuentes oficiales.

En el mercado local, las ocho toneladas de efedrina comercializadas por Segovia tendrían un costo de ocho millones de dólares y la colocación de ese precursor químico en el mercado mexicano, donde está prohibida su importación, supondría un negocio de unos 30 millones de dólares, precisó el ministro Fernández.

La investigación, agregó, se había iniciado en septiembre de 2006, cuando en una encomienda aérea que llegó al aeropuerto internacional de Ezeiza se detectaron 500 gramos de recinina, una sustancia prohibida y altamente tóxica que es usada para "ataques biológicos". La encomienda tenía como destinatario a Benítez, pero luego se supo que el verdadero destinatario era Segovia. En el paquete se daba como domicilio una supuesta oficina en la ciudad de Rosario.

Fernández destacó que "con anterioridad, este señor había importado otra sustancia ilegal llamada aconitina, que con una dosis de entre 3 y 8 miligramos produce la muerte instantánea". Fuentes judiciales sospechan que esas sustancias podrían haber sido provistas a organizaciones terroristas internacionales.

"Este Segovia, que lleva un estilo de vida de opulencia, estaba trabajando en este momento en un negocio de fabricación de CD y DVD truchos y para nosotros es el mayor proveedor argentino de efedrina a los carteles mexicanos", enfatizó Fernández.

Junto con su arresto, Faggionatto Márquez ordenó ayer 14 allanamientos en Rosario, incluida "la mansión de Segovia en Fisherton", según informó el ministro. En esos procedimientos fueron detenidas otras cuatro personas que trabajarían para Segovia y fueron secuestradas, según fuentes judiciales, dos camionetas Hummer, un Rolls Royce y una camioneta Land Rover, ambas modelo 2008, además de una importante suma de euros, dólares y una cantidad de oro no precisada.

Segovia, cabe recordar, también apareció denunciado en la lista de dueños de costosos vehículos importados que se valieron de licencias diplomáticas para ser ingresados sin costos aduaneros en el país. Fue en la resonante causa que investigó el juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky en enero de este año.

Hacía tres meses que el juez de la llamada ruta de la efedrina, causa iniciada en julio pasado cuando se desbarató un laboratorio de metanfetaminas en Ingeniero Maschwitz, había ordenado la captura internacional de Segovia, quien desde entonces estaba prófugo.

En esa causa se lo vinculaba a Mario Ribet, procesado con prisión preventiva, acusado de proveerles efedrina a los narcos mexicanos que elaboraban metanfetaminas en Maschwitz. Fuentes judiciales sospechan que Segovia traficaba la efedrina hacia México camuflada en paquetes de azúcar.

Los pesquisas indicaron a LA NACION que el detenido había sido sindicado por organismos crediticios como un deudor de carácter "incobrable" y que sus ingresos y nivel de vida se incrementaron exponencialmente a partir de 2007.

Efedrina y azúcar

En mayo pasado, el juez Aguinsky había descubierto en un depósito fiscal de Barracas un cargamento de 630 kilos de efedrina oculta entre 12 toneladas de azúcar lista para exportarse a la capital azteca.

Por entonces, el magistrado desconocía la identidad del propietario de ese cargamento, pero Faggionatto Márquez cree que Segovia habría estado detrás de ese envío.

Según las fuentes de la investigación, esos 630 kilos del precursor secuestrado también estarían relacionados con un envío anterior, de otros 200 kilos de la misma sustancia, que habían sido decomisados a principios de año por la policía mexicana.

De acuerdo con las mismas fuentes, Segovia, que utilizaba la identidad del recluso Héctor Benítez, había obtenido de la Secretaría de Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) una autorización en 24 horas para comercializar precursores químicos. Descubierta la maniobra, ese permiso le fue cancelado.

Por otro lado, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) detuvo anteayer en Ezeiza a dos ciudadanos mexicanos -uno de ellos de apellido Delacrux- con nueve kilos de una sustancia que resta determinar si es efedrina o metanfetaminas. La detención se produjo antes de que los sospechosos intentaran abordar un vuelo de Mexicana de Aviación rumbo al Distrito Federal. Para los investigadores los mexicanos podrían ser colaboradores de Segovia.

Hace ya tiempo que Faggionatto Márquez también maneja la hipótesis de que podría haberse instalado en el país otro laboratorio de drogas sintéticas. En los próximos días, peritajes ordenados por la Justicia determinarán cuál fue la sustancia incautada y el juez de Zárate-Campana pedirá la indagatoria de los detenidos.

Hasta el momento, no existirían pistas concretas que vinculen las detenciones de Segovia y de los dos mexicanos con el triple crimen de General Rodríguez. Sin embargo, existen escuchas telefónicas realizadas por la SIDE que involucrarían a Segovia con la llamada ruta de la efedrina.

Ayer también llegaron al país procedentes de México Rosalba Soltero, la mujer de Jesús Martínez Espinoza, detenido y acusado de ser el jefe de la banda que operaba en Maschwitz.

En declaraciones a la prensa en Ezeiza, la esposa de Espinoza dijo que se instalará junto a su hija Jessica en la quinta de Ingeniero Maschwitz. Y reveló que pedirá asilo político en el país a través del Acnur, ya que recientemente sufrió amenazas y llamadas intimidatorias. Una voz que no pudo identificar, aseguró la mujer, le decía: "Te vamos a encontrar estés donde estés", precisó .

Loreley Gaffoglio y Gabriel Di Nicola

LOS PERSONAJES

MARIO ROBERTO SEGOVIA

Presunto traficante de efedrina

Ayer fue detenido en Aeroparque acusado de ingresar sustancias tóxicas prohibidas y de estar vinculado con la ruta de la efedrina.

ANIBAL FERNANDEZ

Ministro de Justicia y Seguridad

Anunció ayer la detención de Segovia y aseguró que el sospechoso es "el mayor proveedor de efedrina a los carteles mexicanos".

JESUS MARTINEZ ESPINOSA

Acusado de elaborar metanfetaminas

Está detenido y procesado como jefe de una organización ilicita dedicada a la elaboración de metanfetaminas en una quinta de Ingeniero Maschwitz.

ANTECEDENTES

LA RUTA DE LA DROGA

Efedrina y azúcar

En abril de este año la policía mexicana descubrió un cargamento de 200 kilos de efedrina oculta en paquetes de azúcar que había llegado procedente de Buenos Aires.

630 KILOS DE EFEDRINA

Depósito en Barracas

En un depósito de Barracas, en mayo pasado, el juez en lo penal económico, Marcelo Aguinsky, descubrió 630 kilos del precursor químico escondido en paquetes de azúcar. Entonces no se había identificado al dueño de ese cargamento.

METANFETAMINAS O EFEDRINA

Detención en Ezeiza

Dos ciudadanos mexicanos fueron detenidos anteayer, en Ezeiza, acusados de traficar una sustancia prohibida en un vuelo que iba hacia la capital mexicana.

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