Cayeron 35% las ventas en Mar del Plata

Las ventas cayeron en enero un 35 por ciento en Mar del Plata en comparación con el mismo mes del año pasado y aumenta la cantidad de empresas que analizan la posibilidad llamar a concurso de acreedores para sobreponerse al ahogo de la crisis, se informó.
De esta manera, las ventas se alinearon detrás de una tendencia que se venía registrando desde octubre de 2008, cuando el pico de la caída alcanzó el 42 por ciento.

Según la Cámara Marplatense de Empresas Comerciales y de Servicios (CAMECO), las ventas se precipitaron tanto en cantidad de artículos vendidos como en recaudación.

En ese marco, CAMECO responsabilizó a los gobiernos nacional, provincial y municipal por no escuchar sus reclamos del año pasado, cuando pedían el pago diferido de impuestos según las pérdidas registradas por los comerciantes.

Fuentes de la industria dijeron que "el desmoronamiento del sector es producto de la fuertes desaceleración que sufrió el turismo".

La Cámara marplatense denunció no sólo "la falta de respuestas" por parte de los gobiernos, sino también "severos regímenes de castigo y multa para quienes no pudieron cumplir con sus obligaciones impositivas".

Además, en un comunicado, advirtió que está recibiendo "serias" advertencias sobre problemas financieros que afrontan distintas empresas industriales y comerciales de la ciudad.

El presidente de la entidad, Juan Antonio Gutiérrez, y los vicepresidentes primero y segundo, Héctor Domínguez y Guido Dalia, respectivamente, aseguraron que desde hace tres meses que piden asistencia para el sector.

"Nos preocupa esta situación porque es el paso previo a posibles cierres, convocatorias de acreedores y despidos", aseguraron las autoridades de la Cámara.

Resaltaron que "hace tres meses" formularon un pedido a la comuna y a los organismos provinciales y nacionales para diferir impuestos, pero "no" tuvieron respuestas.

"Entendíamos que era lo adecuado, como estaban haciendo otras economías mundiales para mitigar la crisis, pero esto no se cristalizó", dijeron.

A cambio, la Nación prorrogó el impuesto a la ganancia mínima presunta, lo que obligó que paguen hasta las empresas que atraviesan la convocatoria de acreedores.

Además, la Provincia de Buenos Aires instauró el anticipo del impuesto a los ingresos brutos, lo cual a los representantes de la Cámara les pareció "un desatino".

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