Cayeron 50% las ventas con créditos desde el inicio del conflicto rural

En la Cámara Mercantil los pedidos de informes sobre deudas comerciales de los clientes disminuyeron a la mitad en los últimos 17 meses. El motivo: negocios que ya no dan financiamiento personal y clientes que no pueden comprar. La morosidad creció, pero menos que en los últimos meses.
La caída en las ventas de los comercios desde el inicio del conflicto agropecuario impactó fuerte en la actividad económica local en los últimos 17 meses. Según los registros de la Cámara Mercantil, los pedidos de informe de los negocios para conocer el estado de deuda comercial de los clientes cayó un 50 por ciento en ese período. Mientras en marzo del año pasado se respondieron 3.500 consultas, durante el mes pasado esa cifra se contrajo a 1.700.

La explicación: que muchos comercios ya no trabajan con créditos personales por el avance de la inflación y el creciente riesgo de incrementar la cartera de deudores incobrables; y que los clientes han retraído las compras ante la pérdida de poder adquisitivo y la necesidad de desendeudarse.

"Es imposible imaginar que los que usaban el crédito hasta marzo de 2008 ahora compran en efectivo. Esa caída marca a las claras la pérdida de ventas que vienen sufriendo los negocios de la ciudad", explicó Mariano Cargnelutti, encargado de la Cámara Mercantil e Informes Comerciales.

Según creen en la entidad que nuclea al comercio local e integra el CECIS, el avance en los costos de los servicios y de los precios en general fueron limitando el poder adquisitivo de los asalariados, lo que restó ventas. A eso se debe sumar la actitud de los productores rurales que desde el lanzamiento de la resolución 125 frenaron inversiones y compras. Allí se paralizaron rubros centrales como el automotor -que busca lentamente recuperarse- pero también el de la construcción y con ello decenas de rubros sintieron el freno.

A cuidar el dinero

"Creemos que en estos momentos hay una actitud más conservadora que busca cancelar las deudas que se traían de arrastre antes de sostenerlas con compras de nuevos productos", añadió Cargnelutti. En este sentido, aseguran que un porcentaje importante del aguinaldo se destinó este año a pagar compromisos asumidos y no a nuevos consumos. Esto estaría dado, remarcan los comerciantes, por la mayor incertidumbre que presentan los consumidores para el corto y mediano plazo.

Otro factor determinante es que se agotó, en muchos casos, el límite de endeudamiento. Y entonces muchas famlias buscan cumplir con sus compromisos en créditos personales y también cubriendo las tarjetas, sin margen para más.

Con todo, el comercio vive una fuerte caída de ventas con respecto a comienzos del año pasado y así como encuentran en el campo la causa central de ese deterioro, insisten en que sólo de ese sector puede venir la reactivación. Por eso muchos siguen con expectativas las lluvias caídas en las últimas semanas y esperan que finalmente los registros pluviométricos alienten a los productores a sembrar y así se ponga en marcha la rueda económica de la ciudad y la región. "Si llueve y destraban aunque sea en parte el conflicto agropecuario, la situación mejoraría muchísimo. Claro que igual no vamos a estar en los niveles de 2007, pero sí mucho mejor qque ahora", concluyó Cargnelutti.

Una positiva: la morosidad se desacelera

La caída en la toma de créditos tuvo su correlato en una menor tasa de crecimiento de la morosidad comercial detectada por la Cámara Mercantil e Informes Comerciales. De acuerdo a los registros que la entidad empresaria relevó en agosto, el índice alcanzó el 16,67 por ciento, el mismo número que en julio.

Sin embargo, en marzo, la cifra había sido del 16,17 por ciento. En marzo de 2008 apenas superaba el 15% y en 2006 sólo era del 11%.

La desaceleración abona la teoría comercial de que los clientes están optando en buena medida por pagar sus cuentas antes de seguir endeudándose.

En los registros de la entidad comercil aparecen 28.082 documentos afectados en agosto frente a los 28.026 de julio, lo que marca una notable paridad. En total, la Cámara tiene 168.423 DNI registrados en el sistema.

Y de acuerdo a los datos parciales de septiembre, que toman hasta la mañana de ayer, hay 28.227 afectados -un leve incremeto con respecto a los dos últimos registros- sobre 168.704 registrados. El freno de la morosidad, según relataron, es un fenómeno nacional.

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