Cayeron 10,6% en junio las ventas minoristas.

Las expectativas para los próximos meses, según la CAME, "no son alentadoras". Prevén que la expansión de la gripe A "afectará seriamente" al comercio en julio. Pero también influye negativamente la caída de los ingresos reales.
Las cantidades vendidas por los comercios minoristas retrocedieron 10,6% en junio frente a igual mes del año pasado, pero se mantuvieron en los mismos niveles de mayo. Así lo informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), desde la cual se advirtió que con el resultado de junio, la actividad comercial cumple su décimo mes consecutivo de caídas y en lo que va del año acumula un retroceso promedio de 12,6% frente a igual periodo del año pasado.

En este contexto, CAME advirtió que "las perspectivas para los próximos meses son poco alentadoras" y especificó que "la expansión de la influenza A afectará seriamente al comercio en julio, sobre todo a rubros relacionados con las vacaciones". Por otra parte afirmó que "la población comienza a mostrar problemas más serios en sus niveles de ingresos y eso será una traba para recuperar las ventas".

Basado en un relevamiento sobre 477 comercios del país, el informe de CAME describe a junio como "un mes atípico para la venta comercial dado que hasta el 28 el público se movió con extrema cautela a la espera de los resultados electorales".

Según CAME, desde mediados de mes los comercios apelaron a las liquidaciones para estimular la demanda, con descuentos superiores al 30%, promociones 2x1, 3x2 y pagos en cuotas sin interés. "Pero los negocios igual se mantuvieron con escasa circulación de público", advirtió.

Especificó que la semana del Día del Padre ayudó a mover el consumo de indumentaria, calzados, bebidas alcohólicas y artículos de computación de bajo costo, pero la fecha también fue floja y terminó por debajo del año pasado.

Un rubro que se mantuvo ajeno a la tendencia bajista fue el de las farmacias. La expansión de la gripe A impulsó la venta de medicamentos, barbijos y geles. Algo similar ocurrió con las perfumerías, que se sumaron a la demanda de emergencia de esos productos.

El detalle

De los 22 rubros que componen la oferta minorista, dos crecieron (farmacias y perfumerías), uno se mantuvo sin cambios (jugueterías) y 19 mostraron caídas que promediaron el 16,6%.

Un rubro muy afectado por la crisis económica, pero que logró reducir sus tasas de caídas interanuales en los últimos dos meses, fue indumentaria’, que en junio tuvo una caída interanual de 9,8% en las cantidades vendidas.

"Esa caída se produjo a pesar de las liquidaciones intensas que lanzó la mayoría de los comercios para empujar la venta y poder deshacerse de stock", reflexiona el trabajo de CAME y agrega que "una característica de este sector es la mayor presencia de productos de origen nacional en el mercado".

Más adelante especifica que "en general el consumo se está concentrando en productos de bajo valor. Eso se notó en la venta del Día de Padre, donde los mejores resultados se obtuvieron en sectores donde se pueden conseguir productos más económicos, como indumentaria, regalerías, librerías o bebidas".

"Si bien la celebración ayudó a movilizar levemente un junio muy débil, no alcanzó para revertir la tendencia declinante que muestra la actividad comercial" aclaró el trabajo.

El texto especifica que la caída más importante en junio volvió registrarse en el rubro electrodomésticos’, donde las cantidades vendidas tuvieron un retroceso interanual de 23%.

"Fue muy baja la venta tradicional de televisores plasmas, computadoras y electrodomésticos de tamaño mayor" explica el trabajo que considera "natural que la venta de estos productos se resienta en épocas de crisis, donde el público evita endeudarse y se resiste a realizar grandes desembolsos de dinero" y añade que "en cambio se vendieron productos pequeños, con valores que no superaban los 300 pesos".

Como ya se dijo, dos rubros que escaparon a la tendencia general fueron farmacias’ y perfumerías’, con subas interanuales de 18,2% y 6,7% respectivamente en las cantidades vendidas. "Pero el motivo de ese aumento se relaciona con un hecho poco afortunado para la Argentina, como es la expansión acelerada de la influenza A en la población -reflexiona-. Eso repuntó la venta de medicamentos (antigripales y antibióticos, entre otras cosas) y de productos como alcohol en gel, barbijos, desinfectantes, pañuelos y otros artículos de precaución".

En el caso de las jugueterías’, donde las ventas se mantuvieron sin cambios frente a junio del año pasado, la entidad considera que "se debió a que ya de por sí los comercios de este rubro están con volúmenes muy bajos de venta, pero que en mayo y junio habrían encontrado un piso a las caídas que se vienen registrando desde mediados del año pasado".

El caso de los alimentos

En el rubro alimentos y bebidas’ las ventas terminaron con una caída interanual de 2,7% (en cantidades), una cifra muy inferior al resto de los sectores.

Al respecto el informe explica que "al tratarse de un rubro con mayor rigidez a la baja, los ajustes se observan más en los hábitos de compras: aumentaron las ventas de segundas y terceras marcas y se realizan compras más chicas y más frecuentes para controlar los gastos".

Por otra parte considera que "de cierta forma las compras más reducidas evitan el fuerte traslado de ventas hacia las grandes cadenas que hubo en los últimos meses como consecuencia de los descuentos significativos que lanzaron los hipermercados".

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