Cavallo: "puede haber hiperinflación"

Advierte en su nuevo libro que hay riesgo de un nuevo Rodrigazo y que es fundamental recuperar el crédito y actualizar las tarifas públicas. Por: Advierte en su nuevo libro que hay riesgo de un nuevo Rodrigazo y que es fundamental recuperar el crédito y actualizar las tarifas públicas
Domingo Cavallo tuvo en los 90 excelente relación con el matrimonio Kirchner, que se rompió cuando el cordobés fue ministro de Economía de Fernando de la Rúa. Néstor, Cristina y Julio De Vido, con quienes coincidió, y mucho, y con quienes se dieron múltiples respaldos mutuos, hoy no lo escuchan. En realidad, Cavallo dice que los Kirchner hoy no escuchan a nadie y que por eso están llevando la economía argentina por un rumbo que puede conducir a un Rodrigazo y a la hiperinflación. Es lo que expone en el libro que le acaba de publicar Sudamericana, Estanflación. Cómo evitar un nuevo "rodrigazo" y otros peligros de la economía kirchnerista. Con él aspira a convencer a los patagónicos de que cambien el rumbo, porque, advierte, si Néstor y Cristina abandonan el barco, como muchas veces se insinuó, quien deba completar el mandato hasta 2011 tendrá todavía menos posibilidades de evitar la catástrofe. Para él, la economía ya está estancada y con una inflación todavía muy alta -eso es la estanflación del título-, pero el riesgo es que haya hiperinflación y es lo que hay que evitar, según dijo a LA NACION en un diálogo telefónico desde Washington poco antes de viajar a nuestro país, donde llegará hoy, para precisamente presentar su nuevo libro, que está dedicado a sus tres nietos.

-Ud. advierte en su libro sobre la estanflación, pero dice que ésa es la alternativa optimista, porque el peligro es la hiperinflación.

-Ya estamos en estanflación y el peligro es que si seguimos como vamos se transforme en estancamiento con hiperinflación. Hay que hacer un plan antiinflacionario, que no va a evitar la estanflación, la estanflación ya es inevitable. Está también el peligro de descontrol inflacionario total, que ése es el que hay que evitar. Hay que aplicar un plan de estabilización que no va a detener la inflación de inmediato y que tampoco va a reactivar la economía de inmediato. Lo más grave es que hay inflación reprimida, porque si se liberaran los precios la inflación sería todavía más alta.

-¿La falta de demanda interna y externa no limitaría esos aumentos?

- Depende de cómo se haga. Cuando antes se liberen los precios, mejor, porque cuanto antes se elimine la inflación reprimida mejor; pero para que eso no se transforme en un Rodrigazo es fundamental que la política monetaria sea antiinflacionaria y es fundamental que el país haya recreado el crédito para financiar cualquier déficit.

-¿El Central no hace política anti inflacionaria?

-Sí, pero una que no tiene futuro. Trata de mantener el precio del dólar con controles de cambio y vendiendo reservas, que no son ilimitadas. Es una política de patas cortas. Por eso es muy importante que encaren un plan integral como el que propongo en el libro.

-Con la convertibilidad se detuvo la inflación y se comenzó a crecer de inmediato, ¿por qué no ahora?

-Porque entonces ya había ocurrido la hiperinflación. Las deudas se habían transformado en irrelevantes. Entonces, un plan monetario creíble hizo que se detuviera la inflación y se volviera a crecer de inmediato. Pero eso que parece milagroso ocurrió porque antes había ocurrido la hiperinflación. Ya ahora lo que hay que hacer es evitar la hiperinflación.

-Al aumentar tarifas y precios habría gente que no podría pagar.

- Claro, habría que actualizar algunas jubilaciones y salarios, sobre todo en algunas provincias. Y actualizar ayudas sociales, porque con el aumento de precios y tarifas aumentarían las necesidades de los más vulnerables. Y también reducir impuestos distorsivos, como las retenciones, que si siguen en este nivel van a llevar a la destrucción del campo.

-Pero habría déficit...

-Por eso digo que lo primero que hay que hacer es recuperar el crédito público. Para ello hay que establecer un plan, con reglas claras, que nadie tenga dudas de lo que se va a hacer, de lo que va a pasar, porque lo peor es la imprevisión en la que vivimos hoy, en que la gente percibe que el Gobierno puede hacer cualquier cosa. Un plan de estabilización puede generar inicialmente algún déficit y es imprescindible poder financiarlo de manera genuina, sin emisión.

-Ud. dice en el libro que hoy si los Kirchner se fueran el gobierno, quien los remplace tendrá menos oportunidades de evitar la híper.

-Sí, porque quienes los critican vienen del lado duhaldista y dicen que hace falta otra devaluación. Si llegan a tomar el gobierno con esa idea van a agravar el problema. No veo gente que se prepare para remplazar a Kirchner y a Cristina Kirchner con un plan antiinflacionario u ortodoxo.

- ¿Cree que hay un plan en marcha para sacarlos del gobierno?

-No creo, digo que si llegara a renunciar Cristina por decisión propia o de Néstor Kirchner, que decidiera que les conviene irse antes que hacer una política de estabilización que obviamente va a tener sus costos políticos, quienes asuman intentarían hacer algo parecido a lo de 2002 y eso agravaría las cosas. Las chances de aplicar una buena política antiinflacionaria las tiene este gobierno, pero está muy posicionado ideológicamente y probablemente no lo haga.

-Ud. tuvo muy buena relación con los Kirchner y con De Vido, pero si hoy debe decirles lo que piensa por un libro es porque no habla con ellos.

-No tengo ningún diálogo. Si hablaran conmigo no harían las cosas que hacen.

-A lo mejor lo escucharían y no le harían caso. Ud. decía que llegado el momento de las dificultades Kirchner haría lo correcto, ¿no lo decepciona lo que hace?

-Por supuesto que me decepciona. No creo que si hablaran conmigo no me escucharía. El problema es que no están escuchando a nadie. Ni siquiera a Lavagna o al Plan Fénix. Nadie que tenga una mínima idea puede confundir recursos con inversiones, como pasó con la estatización de las jubilaciones. No entendieron que allí en los fondos no hay dinero, que ya fue invertido por el Estado o los privados. No hay recursos para gastos adicionales. Si están invertidos en acciones de empresas ¿qué van a hacer?, ¿pedirles a las empresas que se las recompren al Estado? Entonces los fondos que tenga el sector público se los va a sacar al privado, que podrá invertir menos. Si el dinero de los aportantes a las AFJP está en plazos fijos, los bancos lo prestaron. ¿Van a cancelar esos depósitos? Habrá menos crédito. Algunas empresas no tendrán recursos para pagar las inversiones que realizaron y van a quebrar. Van a aumentar las quiebras privadas.

-La baja de los precios internacionales de los alimentos puede ayudar a reducir la inflación.

-Eso es un error muy serio, porque la inflación que tenemos es por causa puramente nuestras. Es producto de haber mantenido precios y tarifas reprimidos y el dólar demasiado alto. Producto de la suba de los precios externos tuvieron inflación México, Chile y otros países, pero no la Argentina. No hay alternativa a un plan integral de lucha contra la inflación, pero que tiene que comenzar con la definición de reglas de juego claras para la economía. Yo advierto en mi libro que tal como vamos, vamos en dirección de un descontrol inflacionario con fuerte recesión. No es posible ser complaciente creyendo que la baja de los precios internacionales va a bajar la inflación, cuando tenemos una enfermedad que es de otra naturaleza, una enfermedad interna, que si no la atacamos a tiempo va a provocar mucho más dolor y una situación mucho más grave que la que hemos visto hasta ahora.

-¿La crisis internacional hace más problemático todo?

-El escenario va a ser desfavorable para todos. Pero les va a ir peor a los que hagan lo que hace la Argentina, que cierra su economía. La Argentina podría recurrir al FMI para solucionar algún déficit transitorio, pero dice que no va a hacerlo. Podría obtener financiamiento bilateral chino, pero está cerrando su economía a las importaciones de ese país.

-¿Cree que pueden incautar los dólares en cajas de seguridad?

-Es difícil porque haría falta una decisión de la Justicia, pero lo malo es que con las cosas que ha hecho el Gobierno, la gente cree que pueden hacer cualquier cosa. Y así no habrá inversiones, no habrá crédito público, como lo explico en mi libro. ¿Quién va a querer prestar en la Argentina al Gobierno o a los privados? Además, si la gente cree que el Gobierno se puede quedar con los dólares de las cajas de seguridad ¿va a dejarlos depositados en cuentas bancarias, donde es más fácil incautarlos?

-Alguien puede decirle que Ud. sabe de eso porque hizo el corralito.

-Pero el corralito no le quitaba los dólares a la gente, que se podían disponer con tarjeta de crédito o de débito, los dólares se los quitaron después con la devaluación y la pesificación.

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