Cavallero, García y Boasso ganaron sus internas y el PJ superó al Frente.

Cavallero, García y Boasso ganaron sus internas y el PJ superó al Frente.
Todos los candidatos que ganaron tienen algo de razón; también exageran un poco. Clara García ganó con comodidad su interna y reivindicó que su lista fue individualmente "la más votada".
No dijo lo que sí reivindicaron los justicialistas como lo más importante de la jornada: "Derrotamos al socialismo, al Frente Progresista, con total claridad", bramó Héctor Cavallero, quien se impuso en la interna peronista y será el primer candidato a edil. "Ganamos la interna del PJ", lanzó el mensaje Diego Giuliano, la sorpresa de la jornada al quedar detrás de Cavallero con pocos meses de instalación. "Somos una opción de tres para Rosario", se emocionó Jorge Boasso, quien ayer triunfó cómodamente y le sacó el moho a la vieja sede departamental.

   No está mal que los triunfadores aprovechen los dislates de esta nueva ley de internas para priorizar lo que les conviene. Es propio de la política. De la mano del extrapartidario Héctor Cavallero el kirchnerismo consiguió lo que hoy es una rareza: que el nombre Frente para la Victoria se haya alzado con la mayoría de los votos en la segunda ciudad del país. Cavallero es un kirchnerista módico pero la lista llevó el sello de Agustín Rossi.

   En apenas 40 días, el peronismo comprobó que no se equivocan quienes le reclaman renovación y caras nuevas.

   Giuliano hizo una elección excelente sabiendo aprovechar su capacidad, pero también el viento de cola que dejó el triunfo de Carlos Reutemann. Superó a un histórico del Concejo como es Osvaldo Miatello (obeidista) y se perfila como el delfín del Lole para Rosario. Le mandó un mensaje a Cavallero al decir que triunfó en la interna del PJ, una forma de recordar la no pertenencia peronista del Tigre y, hacia abajo, para notificar al obeidismo que las llaves de la departamental justicialista cambian de manos.

   Clara García se impuso al arista Nire Roldán pero en sus cálculos no figuraba que el Frente Progresista sería superado por el peronismo. Sabe, además, que el 27 de septiembre deberá competir con dos tanques, al menos desde la pesadez verbal, como lo son Cavallero y Boasso.

   Mérito para Boasso el de haber recuperado el orgullo radical y constituirse (hasta el cierre de esta edición) en el tercer precandidato más votado. Los estilos dialécticos duros de Boasso y Cavallero se van a contraponer con el estilo más acolchonado de García, quien deberá mantener la mayoría del Frente Progresista en el Palacio Vasallo.

   Amanece este lunes con tres candidatos en condiciones de pelear por la victoria: García, Cavallero y Boasso. La sociedad reparte el poder. Y si no que lo digan los santafesinos: hace pocos días Reutemann le ganó al Frente por 20 puntos, ayer el radical Barletta impuso su lista de concejales al peronismo con una paliza similar. Algo está cambiando.

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