Cavallero dijo que hay un agotamiento y falta de creatividad en el socialismo.

Con lágrimas en los ojos y mucha emoción, Héctor Cavallero, ex intendente de Rosario, agradeció "a la militancia" y a "la gente de los barrios" que le dio un triunfo aplastante en la interna del Partido Justicialista con la lista Frente para la Victoria.
"Hay un agotamiento y falta de creatividad para enfrentar los problemas de la ciudad" por parte de la gestión socialista, dijo el Tigre explicando, de esa manera, que la sumatoria de los votos del peronismo derrotó al oficialista Frente Progresista del intendente Miguel Lifschitz.

   "Fue una elección interna y el Frente para la Victoria —que integran el sector justicialista que encabeza Agustín Rossi, mi partido del Progreso Social, el Partido Intransigente, el Movimiento Evita, el sector independiente que encabeza María Eugenia Bielsa y el sector radical del Canchi Sylvestre Begnis— ha recibido el mensaje de hacer más plural este frente y nutrirlo de los valores y el programa de justicia social con el cual fuimos barrio por barrio. Si consolidamos este concepto de solidaridad podemos ganar (las elecciones generales) en septiembre y ser una alternativa de cambio para el 2011 para la administración municipal", le dijo Cavallero a La Capital, mientras la calle Corrientes al 500 estaba cortada por los cientos de militantes que llegaron para festejar el triunfo del Frente para la Victoria y del peronismo sobre el socialismo.

   En cuanto a los votos que llegaron desde los barrios para el Frente para la Victoria, Cavallero sostuvo que "no fue ninguna sorpresa" porque —admitió— en el contacto que mantuvo con la gente durante la campaña "surge claramente que la mayoría de los barrios han sido discriminados y omitidos en cuanto al acceso en un pie de igualdad a las obras y en los servicios públicos en calidad y cantidad".

   La algarabía de los jóvenes del Movimiento Evita que aportaron los bombos y la pirotecnia llenaron los ojos de lágrimas de viejos "compañeros" peronistas que al unísono cantaban la marcha recordando viejos triunfos de la ciudad que alguna vez tuvo el mote de "capital del peronismo".

   "Hace 14 años que (los socialistas) están gobernando Rosario, la mitad de la ciudad no tiene cloacas, no tiene pavimento a nivel definitivo, no hay veredas, el servicio de transporte de pasajeros no entra a los barrios y en horario nocturno directamente no pasa, grandes sectores de la ciudad son una mugre. Todo esto indica que en los barrios la gente votó en defensa propia, pidiendo un cambio, porque esta administración no les da ninguna respuesta".

   Para el ex intendente "hay un agotamiento y se nota que esta gestión no tiene la creatividad para enfrentar los problemas que tiene esta ciudad" y enumeró la basura, el transporte y que las cuentas públicas están resentidas y no cierran.

   Cavallero se emocionó y no ocultó alguna lágrima, cuando dijo que en lo personal anoche "fue una las noche más felices de mi vida, porque esta vez la gente comparó qué se hizo durante mi gestión del 89 al 95 y qué en los 14 años posteriores. La gente puso eso en la balanza y votó por eso, porque tanto en el centro como en los barrios hubo obras y servicios públicos para todos".

   "Personalmente soy un hombre agradecido a la vida porque me dio la oportunidad de rehabilitarme ante la sociedad" y los aplausos cerraron su discurso.

   Antes había hablado telefónicamente con la presidenta Cristina Fernández, quien lo felicitó por la elección, después bajaron todos los candidatos a la calle y junto a Norma López, Eduardo Toniolli y el diputado Agustín Rossi siguieron los festejos.

Comentá la nota