Cautela en Rosario frente a un año que se presenta signado por la crisis.

Tras un 2008 que dejó un gusto amargo, el período que despunta plantea varios interrogantes centrados en la situación económica del país y el probable impacto de la crisis financiera global en distintas áreas.
Sergio Arelovich, docente de economía política en Derecho de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

Advirtió que "hay circunstancias con influencia negativa sobre la realidad de los rosarinos ante las que se puede actuar y otras frente a las que no". En ese sentido, enfatizó: "No imagino un Estado, tanto nacional como provincial y local, prescindente. El escenario de crisis muestra la posibilidad de construir políticas autónomas o, por el contrario, se puede desaprovechar esa instancia".

“Como rosarinos es inevitable discutir alguna reforma en el fisco provincial”, agregó Arelovich, tras lo cual alertó que “esperar la llegada del Día D de la crisis global no es una buena actitud”. Por eso aconsejó adoptar una “posición preventiva, ya que si bien hay elementos exógenos que influirán, existen otros, endógenos, en donde actuar de manera directa”.

   Más que marzo, mes en que para no pocos la crisis mundial haría sentir su verdadero efecto, al economista le preocupa “enero” como consecuencia de “la fuerte presión de ciertos grupos empresarios, que a su vez reaparece en algunos discursos políticos, respecto de una nueva devaluación del peso inmediata”.

   Arelovich consideró esencial analizar la construcción de “una experiencia diferente” que evite que la devaluación “sea sinónimo de empobrecimiento” de los ciudadanos.

Héctor Floriani, decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).

"Después de usufructuar el boom de la construcción, todo indica que en la ciudad habrá algún efecto, que en rigor ya se ve, no positivo", enfatizó.

 Si bien instó a “no dramatizar”, el arquitecto recordó que el desarrollo de la construcción en Rosario está asociado al desempeño del campo, “sector que se vio profundamente modificado en los últimos meses por razones externas e internas”.

   “Es de sentido común prever que repercutirá en la industria de la construcción. El horizonte luce complicado, aunque es fisiológicamente normal porque los procesos son cíclicos. Hay que comprender que llega una circunstancia desfavorable y prepararse para cambiarla lo mejor posible”, concluyó.

Nelson Graells, presidente de la Asociación Amigos de la Peatonal Córdoba y titular de Sport 78.

   Consideró clave que las tarjetas de crédito, muy utilizadas por el público rosarino que no llega a fin de mes con dinero contante y sonante, “continúen financiando compras hasta las 6 cuotas, algo que es absolutamente necesario para todos los productos”.

   “El resto es una incógnita. En líneas generales, hay temor y la mayoría de los comerciantes espera a febrero o marzo para ver dónde se para”, destacó Graells.

   También sacó a relucir sus interrogantes por el rol que jugará el Estado en los próximos meses. “Frente a situaciones como las que atravesamos, y tanto a nivel nacional, provincial y municipal, se necesita recaudar, algo que genera preocupación”, sentenció.

Eduardo Delmonte, líder de la Corriente Clasista y Combativa (CCC).

No dudó en pronosticar un 2009 “duro”. El referente de la CCC resaltó que, “por lo que dejan ver las políticas nacionales, la crisis se descargará sobre los de siempre, incluso con un alcance más amplio”.

   “Habrá que luchar mucho porque no vemos una salida. El último aguinaldo, en realidad el producto de una puja de tres años, es insuficiente y no se sostendrá en el tiempo”, prosiguió Delmonte.

   Al respecto, hizo hincapié en que “con planes de 150 pesos y sin una inversión en la obra pública que genere fuentes de trabajo genuino, habrá más hambre”. Por eso vaticinó “un año de movilización permanente”.

María de los Angeles Yanuzzi, politóloga.

   El año que se inició también estará signado por la renovación de la mitad de la Cámara de Diputados nacional, un tercio del Senado y dos gobernadores.

   “Hay una lucha por el poder que irá creciendo. Además, en las elecciones legislativas la ciudadanía se da el espacio para insertar instancias de representación más diversificadas”, explicó sin medias tintas la politóloga Yanuzzi.

   También advirtió que en Santa Fe “se juegan espacios perdidos de poder muy fuertes, algo que al justicialismo lo afectó enormemente” desde el inicio de la administración de Hermes Binner.

   Otro interrogante es “cómo jugará el oficialismo adentro y hacia afuera del PJ, ya que si bien la presidenta Cristina Kirchner recuperó algo de terreno, hubo una importante pérdida de consenso por el manejo del conflicto con el campo”.

   Según Yanuzzi, la suma de estos indicadores, abonada por la incertidumbre económica y financiera, proyecta un 2009 “movidito”.

Dante Taparelli, director de Diseño e Imagen Urbana de la Secretaría de Cultura municipal.

   Lejos de alarmarse, Taparelli, se definió como un “especialista en crisis”. Recordó, en ese sentido, que gran parte de su gestión comenzó en el convulsionado 2002, “cuando se apostó al armado de las ferias y a las economías alternativas porque no quedaban alternativas a la vista”.

   “La crisis es todavía un runrún. Sí nos preocupa la posible pérdida de puestos de trabajo y que se tomen medidas para preservarlos”, indicó Taparelli, quien puntualizó: “En Rosario tenemos una organización interesante para contener eventuales problemas”.

   Fue entonces cuando destacó que la ciudad “quedó en pie” después de la caída del gobierno de Fernando de la Rúa. “Confío mucho en Rosario”, cerró.

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