Causa Brusa: Se retoman las audiencias

El juicio oral continuará este viernes contra el ex juez y cinco ex policías, acusados de cometer delitos de lesa humanidad en la dictadura. Domingo Marcellini no podrá estar ni siquiera por videoconferencia por su delicado estado de salud.
Ayer trascendió que la esposa del fiscal José Candioti recibió una inequívoca señal intimidatoria. El Tribunal Oral autorizó a los medios a transmitir la audiencia de mañana en vivo para todos los medios autorizados

Hoy a las 9 se reanuda el juicio que se lleva adelente contra el ex juez federal Víctor Brusa, el ex policía Eduardo Ramos, los ex comisarios Mario Facino. Juan Perizotti, Héctor Colombini y la ex carcelera de la Guardia de Infantería, María Eva Aebi.

Todos están imputados por haber cometidos delitos de lesa humanidad durante la última dictadura en militar, con distintas calificaciones: tormentos, apremios ilegales, vejaciones y privación ilegal de la libertad.

Además de la penosa situación por la que atravesó la esposa del uno de los fiscales, y que ampliamos más adelante, se destacan dos novedades: el Tribunal Oral Federal permitirá a los medios de comunicación acreditados a levantar las imágenes en audio y video desde la sala del juzgado federal, ubicado en 9 de julio y Zaspe, en la sur de la capital santafesina.

En principio, esta posibilidad no estaba contemplada en la acordada del tribunal de enjuciamiento, pero este mediodía lo notificaron a los medios acreditados, entre ellos este portal. Mañana se escucharán las acusaciones de la unidad de fiscales y el auto de elevación a juicio de la causa.

La semana próxima tambiénpodrán verse en directo, y en forma irrestringida, las declaraciones de los imputados. Para ello, el Gobierno de la provincia de Santa Fe ya contrató los servicios de un satélite que permitirá a los canales tomar la imagen en forma gratuita. Los mismo harán con la transmisión vía internet desde la página del Gobierno santafesino (www.santafe.gov.ar).

Otra de las novedades tiene como protagonista a Domingo Manuel Marcellini, ex jefe del Destacamento de Inteligencia del área operativa del Ejército en la región. Muchas expectativas se posaron sobre su perosna a partir del estado (muy delicado) de su salud.

Ayer, el ex teniente coronel, fue evaludado por su médico personal, un médico del cuerpo de peritos forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y otro profesional propuesto por los uqerellantes. Todos conincidieron en reslatar su endeble condición corporal (no psicológica o mental, de la que también coinciden es óptima) por lo que ni siquiera podrá escuchar la acusación en su contra vía videoconferencia, ya que permanece internado en un sanatorio de la ciudad de Mendoza, donde reside desde hace dos décadas.

"Matástasis en la base del pulmón, episodios hepáticos y cardíacos reiterados y movilidad casi nula" describen los médicos en sus reportes sobre Marcellini, quien fuera el jefe de todo el aparato de inteligencia en Santa Fe, Entre Ríos y algunas ciudades de la República Oriental del Uruguay. Semejante repponsabilidad le asignó el Ejército entre 1975 y 1979 por haber sido uno de los primeros oficiales de inteligencia de esa fuerza egeresado de la Escuela de las Américas en 1973.

Fuentes bien informadas del TOF de Santa Fe dijeron que hasta el domingo no se podrá tener una respuesta sobre la posibilidad cierta que el coronel se sume al juicio por teleconferencia o , directamente, separarlo de la causa e iniciarle un juicio por separado, para achicar las jornadas de debate.

Repudio al por mayor

Ayer, la esposa de José Ignacio Candioti, integrante de la Unidad de Fiscales del Tribunal Oral, se reincorporó de una licencia laboral en su puesto del juzgado federal de Reconquista donde se anotició de una penosa señal intimidatoria: manos extrañas manipularon una foto familiar dejando un mensaje inequívoco en la imagen (Ver subtítulo "La Amenaza")

El coordinador del Programa de Protección de Testigos de juicios contra los delitos de lesa humanidad, Oscar Blando, aseguró que la amenaza que sufrió la mujer de uno de los fiscales de la Causa Brusa "es una señal que intenta intimidar a los testigos y querellantes".

Blando explicó por LT10 que el programa "está dirigido a testigos, querellantes y abogados, pero por parte del gobierno se implementó una custodia especial a la familia del Dr. José Ignacio Candiotti. No quita que el Gobierno provincial, a través del Ministerio de Seguridad y de Justicia, esté implementando las medidas relacionada a la seguridad de su familia en Reconquista. El jefe de la unidad especial está en Reconquista y está colaborando en la investigación de los hechos que han ocurrido".

"La idea de quienes han cometido este hecho deleznable tiene efecto sobre quienes van a atestiguar. Esta señal intenta intimidar a los testigos y querellantes. Es un mensaje hacia ellos, en términos de un proceso de retroceso de impunidad que se está dando a partir del inicio de los juicios" consideró el funcionario del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

En tanto, aseguró que -a pesar de este acto- "no ha habido ninguna otra situación por la cual recibamos denuncias, pero esto causa zozobra, un clima de intranquilidad dentro de la iniciación de un proceso".

Por otra parte, aclaró que "el Programa de Protección de Testigos tiene más de 100 personas, entre testigos, querellantes, abogados, patrocinantes y familiares, de los cuales el 80% tiene monitoreo civil por parte del programa, algunas personas tienen custodia policial y domiciliaria, y otras también tienen asistencia psicológica y jurídica".

Por último, Blanco señaló que "el programa está funcionando y el inicio de los dos juicios fue con toda normalidad, de acompañamiento con custodia de los querellantes. Pero sin duda que esta intimidación intenta llegar a los testigos y querellantes en un ámbito emblemático. Aquí han entrado a un juzgado federal, lo que intentan demostrar que siguen teniendo impunidad".

La amenaza

Al día siguiente del inicio de los juicios por delitos de lesa humanidad cometidos durante los años de plomo en Santa Fe, el entorno de los represores dio muestras de no estar conforme con el proceso que busca justicia.

Según circuló ayer, un familiar cercano al fiscal de la causa José Ignacio Candioti fue víctima de actos intimidatorios. Se trata de la esposa de dicho funcionario, Dra. Susana Almeida, quien encontró en su oficina de los Tribunales Federales de Reconquista una fotografía familiar que descansaba sobre su escritorio con amenazantes marcas.

Según pudo saber este portal, tanto la vicegobernadora de la provincia y ex fiscal de la causa, Griselda Tessio, como el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Héctor Superti, y la secretaria de Derechos Humanos, Rosa Acosta, tomaron conocimiento de sucedido y comprometieron su colaboración para esclarecerlo.

En declaraciones radiales, Superti sostuvo el hecho "lo está investigando la justicia federal y el Ministerio de Seguridad ya ha tomado todas las medidas para generar el ámbito de protección que amerita". En tanto recordó que el Gobierno provincial cuenta con un programa de testigos y querellantes que se puede extender a toda persona vinculada a estos procesos.

En tanto se espera que el fiscal a cargo de la fiscalía federal de Reconquista eleverá una requisiotria el juez a cargo del juzgado para que se investigue como un hecho criminal

Raúl Borsatti, integrante de la agrupación "Norte Amplio por los Derechos Humanos" de la ciudad de Reconquista, informó que la mujer permanece hospitalizada por la gran conmoción que le causó observar los rostros de sus hijos garabateados como si estuviesen ahorcados. Sin embargo se quejó de que estos hechos se repitan ya que, según dijo, "no es nuevo esto" en la ciudad en cuestión.

De este modo, el militante recordó que la organización que integra viene "trabajando hace tiempo para apuntalar la causa que investiga la represión en el norte santafesino". Incluso revaloró la labor de Candioti a quien calificó como "un trabajador imparcial que ha llevado su labor con mucha altura". Iguales características aseveró que posee su esposa.

"Es un hecho lamentable que ultraja el lugar de trabajo de la Dra. Susana Almeida dejando amenazas y dibujando fotos en su propio despacho" dijo. En tanto sospechó que exista gente "dentro del juzgado porque nadie entra fácilmente porque se trata de un lugar chiquitito al que no se entra porque sí".

Por todo esto Borsatti confirmó que hoy, con referentes de la entidad, se encontrará con representantes de la Fiscalía Federal para consultar si hubo avances en las causas que desde hace varios meses investigan amenazas cometidas contra involucrados en las causas. "Instamos a que la justicia investigue estas situaciones de amenazas de muerte que vienen desde hace un tiempo atrás con e-mails que llegaban, incluso al propio Candioti y hoy nos vamos a reunir con el Fiscal Federal para preguntar qué pasa con las causas" finalizó.

"La hermandad": Ese grupo fascista

En mayo de este año, una cadena de mails comenzó a circular entre militantes sociales, familiares de víctimas de la represión ilegal, querellantes, la fiscalía federal y el juzgado de la misma competencia.

Hacían referencia a detalles privados de la vida de funcionarios judiciales y militantes que desde varios año luchan por esclarecer los delitos aberrantes y encarcelar a los responsables de la represión ilegal en la provincia.

La situación quedó al descubierto cuando un concejal de la ciudad de Reconquista denunció que el mail también habiía llegado a las casillas del cuerpo deliberante. Primero las Tropas de Operaciones Especiales investigaron la cadena de mails, luego la justicia puso todo en manos de la Policía de Seguirdad Aeroportuaria (PSA).

Aquellos mails también alacanzaban a la figura de José Ignacio Candioti, que primero fue secretario de la Fiscalía Federal y luego el respresentante del Ministerio Público y principal impulsor de las causas de lesa humanidad en el norte santafesino. Varios escritos que entonces circularon por correo electrónico se detenían en el principal colaborador de la fiscalía y hoy fiscal a cargo, Roberto Salum.

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