Catriel sigue sitiada por los desocupados

Piden que se tome un 80% de mano de obra local. Mucha gente tuvo que caminar cuatro kilómetros.
El grupo de desocupados autoconvocados continúa cortando los accesos exigiendo el cumplimiento del cupo del 80 por ciento de mano de obra local. Ayer no dejaron ingresar ningún colectivo de pasajeros y quienes debían viajar debían caminar unos 4 kilómetros hasta la ruta para poder seguir.

Según contó a este diario uno de los desocupados varias empresas se acercaron con miras a ofrecerse para darle solución al conflicto.

El grupo que ha cortado todos los accesos de la ciudad apunta todos sus cañones al poder político.

La presencia de Tamara Pérez Balda en Catriel en representación del gobierno provincial en la última reunión cuando se abrió el diálogo, es interpretada como una burla. Para colmo, ahora que no hay mediadores políticos, algunos representantes de empresas se llegaron hasta los piquetes a ofrecer algunos puestos de trabajo para dar fin al conflicto.

"Sumamos unos 400 desocupados. Nos dio alegría que hayan venido representantes de empresas grandes y otras pequeñas de servicio a ofrecer algunos puestos de trabajo para solucionar el problema. Pero acá la cosa es clara. Hay más de 130 empresas contratistas. Si cada una ofreciera 3 puestos de trabajo no habría más conflicto. Ni hablar si se cumpliera el cupo del 80 por ciento de ocupación local. Pero acá nos vamos a mantener porque ya no vamos a levantar la medida con promesas como hicimos reiteradamente desde fines de mayo" comentó Cristina Martínez uno de los desocupados autoconvocados, que en la última reunión representó a sus compañeros.

Otro de los pedidos que el ejecutivo municipal ha rechazado, ha sido la creación de una oficina de empleo, aunque haya algunos legisladores que habrían levantado el guante y podrían presentar un proyecto de ley para que se cree ese ámbito. Los manifestantes piden un espacio físico y el manejo de la bolsa de trabajo de modo que no haya sospechas de "acomodo" cada vez que se demanda trabajadores. La idea es que hay tres desocupados monitoreados por el municipio, a quienes deberían contactar quienes necesiten recurso humano. Ayer hubo varios momentos de tensión, ya que si bien se permitía el paso de vehículos particulares, varios jefes de empresas enviaban a sus empleados a trabajar en autos particulares intentando simular que eran vecinos que salían de viaje, cuando en realidad eran obreros que pretendían ir a trabajar. Al detectarlos los desocupados les impedían el paso.

Un matrimonio mayor pasó con su automóvil, pero como los piqueteros conocían al hombre como trabajador petrolero le advirtieron que si iba a trabajar la mujer no podría retornar a la ciudad. Así ocurrió y finalmente la mujer tuvo que ir a buscar a su marido y volver juntos a Catriel.

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