Catarsis, acuerdos y postergaciones en la cena entre macristas y radicales

Catarsis, acuerdos y postergaciones en la cena entre macristas y radicales

El Gobierno se comprometió a priorizar a candidatos de Cambiemos en las provincias y la UCR a definir la estrategia en función de la reelección de Macri.

La postergación del debate por el financiamiento político, la promesa del Gobierno de apoyar los candidatos de Cambiemos sin acordar con el peronismo en las provincias, la necesidad de priorizar la estrategia nacional para la reelección de Mauricio Macri.

Esos ejes sobresalieron en la cena entre integrantes de la mesa chica del presidente y referentes del radicalismo que se extendió hasta la medianoche en Don Julio, la parrilla que recuperó notoriedad con el paso de Angela Merkel durante la cumbre del G20.

“Vamos a apoyar a los candidatos de Cambiemos en todos los distritos”, se comprometió Marcos Peña una vez que habían pasado los chorizos y las mollejas, y quedaba el vacío, la entraña y ensaladas regadas con malbec. Los aliados venían insistiendo con un reclamo: que en las provincias en poder del PJ o partidos provinciales el macrismo no priorice los acuerdos con los oficialismos o dirigentes peronistas sobre los apoyos a integrantes de Cambiemos que buscarán dar pelea electoral.

“Que no perjudiquen a los nuestros, necesitamos definiciones claras”, habían advertido en la previa con la mirada en distritos como La Rioja, Entre Ríos y Santa Cruz.

Por el macrismo se sentaron Peña, Rogelio Frigerio, Horacio Rodríguez Larreta, Emilio Monzó y Humberto Schiavoni. Macri no participó para no involucrarse directamente en discusiones partidarias y María Eugenia Vidal faltó por un compromiso familiar. Por los radicales asistieron Alfredo Cornejo, Mario Negri, Luis Naidenoff y José Cano. Gerardo Morales estuvo en una reunión previa de la UCR, aunque luego regresó a Jujuy.

Como contrapartida al apoyo del Gobierno a los candidatos de Cambiemos, los radicales aceptaron fijar como prioridad en cuanto a decisiones electorales las acordadas para buscar la reelección de Macri, por caso en las definiciones sobre el calendario en las gobernaciones en manos de la UCR. Alfredo Cornejo ya avisó que lo resolverá más adelante, en marzo.

En cuanto a las disputas provinciales entre candidatos de ambos espacios irán analizando en cada situación y se conformará una mesa para ese objetivo. El macrismo intenta evitar internas en los distritos sin primarias obligatorias, como en Córdoba, aunque los aliados apelan a una suerte de reglas de palabra fijadas en Cambiemos: que en teoría en las cinco gobernaciones propias define el mandatario, en el resto si hay una figura instalada no se pierde energías en discusiones y en las demás se resuelve por PASO, internas o encuestas. Coincidieron en apurar las definiciones en las más urgentes: La Pampa, San Juan, Entre Ríos y Santa Fe.

A su vez la intención de algunos dirigentes de la UCR para pulsear en las primarias contra Macri (buscan levantar a Martín Lousteau) y de otros por pujar para acompañarlo en la fórmula formó parte de la cena. “Surgió pero por el momento está fuera de análisis, es algo para ver más adelante en función de lo que convenga más en su momento”, contó uno de los macristas presentes.

Acaso en el momento más tenso de la cena, también se tocó en un momento el motivo de enojo en la previa al G20: la silla que el peronismo con un acuerdo entre diferentes sectores le arrebató a Negri en el Consejo de la Magistratura. “Ellos hicieron un mea culpa y nosotros lo aceptamos”, dijo un radical.

Un rato antes del encuentro, como aperitivo, Elisa Carrió había lanzado una fuerte crítica al nuevo reglamento del Gobierno para el uso de armas de fuego por parte de las fuerzas federales. “A ella hay que tomarla así, esto es una característica más de la coalición. Lilita va a seguir en Cambiemos”, buscó quitarle dramatismo uno de los miembros del PRO.

El ruido implicará la postergación del proyecto de financiamiento político, también rechazado por Carrió y un sector del radicalismo: “Va a pasar para febrero. Es una ley que hay que trabajarla un poco más, sobre todo en Diputados”. Habrá que ver si para esa altura darán los tiempos, en caso de sancionarse, para implementarse en la campaña del año próximo.

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