Un día de castigo para 32 estatales

El Gobierno suspendió por un día a 32 estatales por no acatar la intimación de Trabajo. Pihen dijo que el SEP tiene el "arsenal preparado".

El Gobierno provincial suspendió por un día a 32 trabajadores de los turneros, quienes ya habían sido "preavisados" por no acatar la disposición de la Secretaría de Trabajo provincial que indicaba que la entrega de turnos a los pacientes debía considerarse un servicio esencial, por lo que esas reparticiones tenían que quedar fuera de las huelgas dispuestas por el Sindicato de Empleados Públicos (SEP).

La medida disciplinaria masiva fue dispuesta anoche, horas antes de que el gobernador Juan Schiaretti vuelva a pisar el suelo cordobés tras su gira por Asia. La sanción tiene un evidente mensaje: el mandatario pretendió así marcarle la cancha a los gremios estatales, que tenían la expectativa de cerrar el conflicto salarial con la Provincia en las próximas horas, con el mandatario instalado en la Casa de las Tejas. También es una respuesta al paro y movilización que ayer hizo el SEP (ver: "Dos heridos...")

Las suspensiones comenzarán a hacerse efectivas a medida que los empleados públicos vayan recibiendo las respectivas notificaciones, indicaron anoche desde el Gobierno cordobés.

El 10 de noviembre, Ricardo Sosa, secretario general de la Gobernación, había firmado 34 intimaciones a sendos empleados de los turneros de los hospitales públicos. En aquella oportunidad, el funcionario había argumentado que, con la medida, el SEP "impedía que la gente de escasos recursos tenga acceso a la salud pública". Ayer, Sosa concretó la amenaza y sacó a relucir la tarjeta amarilla a 32 de los notificados, aduciendo que "la salud es un servicio esencial que debe ser cumplido con un esquema mínimo de trabajo, garantizando el funcionamiento de turneros, archivo y resolución de historias clínicas, check in y guardias", según se informó en un comunicado oficial.

El SEP salió con los tapones de punta. José Pihen, el cacique sindical de los estatales, aseguró que ellos garantizarán que los turneros sigan cerrados mientras dure el conflicto salarial con la Provincia. "Ratificamos el conflicto y garantizamos el apoyo a los compañeros suspendidos. Tenemos todo el arsenal jurídico y gremial listo para defenderlos en todos los ámbitos: en las calles, en la administración pública y en la Justicia", aseguró el dirigente a Día a Día.

Recaliente por la lluvia de correctivos, Pihen apuntó al corazoncito de Schiaretti: "Como peronista, me duele y me hiere que un gobierno peronista sancione a los trabajadores más humildes, porque los amonestados pertenecen a la rama de servicios generales".

Repitiendo en público el argumento que los abogados del SEP expusieron al responder las intimaciones enviadas por Sosa, Pihen aseguró que "los trabajadores estaban en sus puestos de trabajo, pero las medidas gremiales impedían que ellos pudieran abrir los turneros". Así, pretende deslindar las presuntas responsabilidades de los empleados inculpando sólo a los delgados, quienes tienen protección gremial.

En este sentido, Pihen se mostró confiado en poder mantener el frente interno unido para enfrentar el capítulo decisivo del desgastante conflicto salarial. El Gobierno, en cambio, cree que con estas medidas podrán resquebrajarlo: si las persianas de los turneros se vuelven a levantar en los próximos días, la pulseada estará definida.

El martes, entretanto, el SEP definiría la fecha de un nuevo paro.

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