Castigo

La denunciada "mezquindad" de la coparticipación provincial que le toca al municipio santarroseño para el Presupuesto de 2007 ofrece una clara lectura política.
El intendente Néstor Alcala es uno de los tres jefes comunales que no se sumó a la Línea Plural. El vernismo creó ese nuevo espacio para impulsar la candidatura de Jorge-Campo después de la deserción del gobernador en la carrera reeleccionista. Y, ahora, castigó a Alcala, alistado en las huestes del senador Rubén Marín, el otro vértice de peso en la interna del oficialismo provincial.

Con los tropiezos de su gestión a cuestas, Alcala igual pretende su reelección y había prometido "transformar" la ciudad en el último año de su período. Para ese propósito, por estas horas, algunas cuentas no le deben estar cerrando.

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