Castigarán a empresas y negocios que no cumplan con las entregas

Castigarán a empresas y negocios que no cumplan con las entregas
Si no cumplen con la fecha convenida para llevar un productor o prestar un servicio, les deberán reintegrar al comprador el 1% del valor de la operación por cada día de atraso. Además el consumidor podrá hacer el reclamo en el CGP Comunal.
La Legislatura porteña aprobó una ley para que las empresas y comercios que vendan productos o servicios deban fijar una fecha de entrega precisa, y si no cumplen tendrán que reintegrarle al consumidor el 1 % del valor de la operación por cada día de atraso.

Hasta ahora, en la Ciudad, cuando una persona compraba, por ejemplo, un electrodoméstico, el vendedor no estaba obligado a estipular un fecha de entrega, o podía no cumplirla. Esto generaba múltiples reclamos de consumidores. Además, y salvo que el cliente iniciara un juicio, no había leyes que obligaran al proveedor a indemnizarlo por el retraso.

A partir de que el Ejecutivo reglamente la nueva ley y la ponga en vigencia, cualquier prestador de un servicio (privado o público) y cualquier comercio que venda un bien a entregar después de la compra (desde una mueblería hasta una concesionaria de autos) estará obligado a informarle al cliente en qué plazo entregará el producto o servicio. Si el plazo fuera excesivo, el consumidor podrá negarse a la compra. "Me parece una ley muy oportuna. En muchos casos el incumplimiento en los plazos de entrega genera una conflictividad extraordinaria. Los casos más comunes se dan en los servicios de telefonía e Internet, en la venta de electrodomésticos y también en la entrega de casas prefabricadas", detalla Pedro Bussetti, de Defensa de Usuarios y Consumidores.

Susana Andrada, del Centro de Educación al Consumidor, también considera que la ley es muy positiva, pero cuestiona su reglamentación: "En junio de 2006 la Legislatura también voto por unanimidad el registro "No llame" y aún seguimos esperando que el Ejecutivo lo ponga en marcha", recordó. El registro "No llame" serviría para que se inscriban los porteños que no deseen recibir llamadas de telemarketers ofreciendo o publicitando bienes.

Por esta nueva ley, el plazo de entrega deberá estar asentado por escrito. Y se estipula que no se podrán utilizar fórmulas confusas como "plazo aproximado de entrega en 30 días". En esos casos, siempre se favorecerá al consumidor. Y si el proveedor olvidara o no quisiera estipular un plazo, la ley marca que el tope será de 15 días.

La única situación en la que el proveedor podrá no cumplir el plazo es si logra probar que le ocurrió algún accidente o causa de fuerza mayor. Por ejemplo, si un consorcio contrata un arreglo en la terraza del edificio, y justo el día combinado llueve y no se puede trabajar.

Si el proveedor no cumpliera con esa fecha máxima, el consumidor podrá dirigirse a cualquier CGP Comunal e iniciar un reclamo en la oficina de Defensa del Consumidor. El Gobierno porteño le aplicará una multa al comercio o empresa de servicio.

Pero a partir de esta ley también obligará al proveedor a reestablecer el 1 % del valor de la operación por cada día de demora. De todas formas, esa indemnización nunca podrá superar el valor de cinco canastas básicas (hoy son unos $ 5.300).

El legislador Gerardo Ingaramo, del PRO e impulsor de la norma, aseguró: "Con plazos claros se fomenta la transparencia en los contratos. La interpretación de los plazos dejará de ser ambigua y estará a favor del consumidor. Y favorecerá a tener un mercado más sano, porque tampoco será lo mismo para un proveedor ver que él cumple pero que a los que no lo hacen no les pasa nada".

Comentá la nota