Castells protestó dentro de un bingo de La Plata

Castells protestó dentro de un bingo de La Plata
Por segundo día consecutivo, reclamó el pago de becas, subsidios sociales y alimentos
LA PLATA.- El líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), Raúl Castells, volvió por segundo día consecutivo a irrumpir en un edificio, aunque esta vez se trató del bingo de esta ciudad y no de un supermercado, para reclamar por el pago de becas, planes sociales y alimentos.

Aunque el dirigente piquetero había anunciado anteayer que marcharía hacia la gobernación de la provincia en La Plata, lo cierto es que, cerca de las 11, ingresó sorpresivamente en la sala de juegos situada en la esquina de las diagonales 80 y 116. Allí permaneció durante unas cinco horas, acompañado por otros 50 manifestantes.

Castells dejó entrever la posibilidad de realizar en el lugar una "olla popular" si ningún funcionario del gobierno de Daniel Scioli se hacía presente para atender su reclamo. Sin embargo, fuentes oficiales indicaron a LA NACION que no recibieron ningún llamado o petitorio.

En la sala el contexto no era el acostumbrado. Había gente tirada en los alrededores de las máquinas de juegos y el bullicio superaba al sonido de las monedas. Sin embargo, la actividad de los jugadores que se encontraban en el lugar proseguía sin alteración alguna.

Se trató de la segunda ocupación de un local comercial por Castells, en sólo dos días, ya que anteayer tomó la sucursal del barrio porteño de Constitución de la cadena de supermercados Coto, para reclamar por la reincorporación de 400 delegados que, según sus dichos, habían sido despedidos.

Por esta embestida, el dirigente fue demorado tres horas "por averiguación de extorsión". Cuando quedó en libertad dijo que planeaba ocupar la sede de esa empresa en la capital bonaerense para reclamar alimentos y luego marcharía hacia la gobernación. Aunque el bingo no era uno de los objetivos propuestos, Castells ingresó en el lugar porque, según explicó, los otros objetivos estaban vallados.

"Queremos que el gobierno provincial garantice la prosecución de los programas sociales", arengó frente a los medios. El líder piquetero agregó que no le pedía "nada" a las autoridades del bingo, aunque instó a que realizaran "una mediación para que un funcionario" llegara hasta el lugar.

"No jodan con el hambre de este pueblo. Faltan cuatro semanas para Navidad y queremos que algún funcionario atienda a los vecinos", reclamó el líder del MIJD.

"Impunidad absoluta"

Antes, en diálogo con una radio porteña, había dicho: "Tuvimos siete heridos y tres detenidos, no existe la Justicia. Ahora, si son kirchneristas pueden hacer cualquier cosa y tienen la más absoluta impunidad".

El dirigente del MIJD confirmó que continuará con las tomas en las sucursales de los supermercados de Coto si la empresa no reincorpora a los empleados despedidos.

El conflicto en esta cadena se retrotrae a septiembre, cuando un grupo de trabajadores fue despedido porque, según denunciaron a LA NACION, habían intentado reclamar por un aumento salarial y mejores condiciones laborales.

En julio de 2004, el piquetero había ocupado la sala de juegos Gala, en Chaco, donde exigió y logró que la empresa le otorgara 11.000 pesos. Acusado de extorsión, Castells encaró una huelga de hambre y fue absuelto dos años después.

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