Castells logró en Ramallo la revisión de facturas de luz

Castells logró en Ramallo la revisión de facturas de luz
La empresa zonal de energía y el intendente aceptaron el pedido que llegó desde los barrios más humildes. Habrá reconsideración boleta por boleta.
Raúl Castells rompió la calma pueblerina de Villa Ramallo con una movilización de vecinos de los barrios más humildes de esta ciudad. El eje de la protesta fue el tarifazo de luz que sacudió duro y parejo en el norte bonaerense.“No vamos a aceptar que ni un solo vecino se quede sin luz. Si eso pasa, se arma el quilombo”, fue la primera frase que soltó el líder piquetero ahora radicado en Rosario. Se llevó dos compromisos firmes: la empresa Distribuidora de Energía del Norte S.A. estudiará “los casos de las boletas más escandalosas”, los usuarios no pagarán hasta que se resuelva una reconsideración y la empresa no cortará los servicios. En tanto, la muncipalidad hará las gestiones para incluir esas barriadas dentro de la tarifa “de interés social”.

Con su estilo entusiasta e incansable, su oratoria de predicador evangélico y su particular sintaxis, Castells dijo, entre otras cosas, frente a la sede de la compañía energética:

* “Frente al robo escandaloso de lo que es la boleta de luz que les ha ido llegando a los vecinos de Ramallo es que decidimos realizar esta marcha porque es un robo que les estén cobrando entre 50 y 70 por ciento de impuestos en la luz cuando lo deberían cobrar en el whisky o en los cigarrillos”.

* “Es una vergüenza que en cada boleta de un vecino de Ramallo hay que pagar plata para la provincia de Santa Cruz. Desde 3.000 kilómetros hay que darles plata a los Kirchner. ¿De dónde quieren los Kirchner que la gente saque la plata para pagar la luz si no hay trabajo? Un jubilado gana 25 pesos por día y un jornalero gana 30 o 40 pesos por día y nos vienen a cobrar boletas de luz de 500 o 600 pesos”, remarcó Castells, quien en los primeros días de febrero abrió un centro comunitario en el barrio La Laguna, de Villa Ramallo, uno de los más pobres de este partido.

Luego se trasladó hacia la Municipalidad de Ramallo, donde se entrevistó con el intendente Ariel Santalla.

Luego del encuentro se llevó la promesa de que el gobierno local le entregará en la semana 600 kits escolares y 400 bolsones alimentarios por mes.

“Este hombre –por el intendente– tiene las manos atadas por estar con el vicepresidente Julio Cobos. Nosotros le dijimos que vamos viajar a Buenos Aires con los vecinos de Ramallo para pedir en los ministerios por las 730 casas del Plan Federal II que todavía no han sido confirmadas y por más planes sociales. Santalla se comprometió en ponernos a disposición dos colectivos para que viajemos”, detalló Castells una vez finalizada la movilización.

Por su parte, el jefe comunal Santalla –ex radical K– manifestó: “Con Castells coincidimos en un camino común, que es solicitarle a EDEN que se incluya a los vecinos que lo necesiten dentro de la tarifa de interés social, para que algunas familias puedan beneficiarse con este decreto. Por otro lado, nos sumamos a la medida de fondo que a nosotros nos parece que debería ser acompañar al defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, en términos de ver cómo se evita a través de nuestro sistema judicial el corte de luz, y que se revea el programa del uso racional de la energía porque sino estos problemas no sólo los van a tener aquellos que están atravesando una situación de pobreza: lo va a tener el 50 por ciento de la población. Es un reclamo atinado y lo vamos a acompañar”.

Finalmente, el intendente de Ramallo se refirió al problema de la tarjeta social que llegó desde el gobierno de la provincia de Buenos Aires y no tenían los fondos para ser utilizadas por lo beneficiarios. “Para nosotros fue una situación vergonzosa. Hace 30 días que entregamos las tarjetas y el 40 por ciento no tiene la carga respectiva, con lo cual uno entiende la situación del vecino. Si uno la entrega espera que esté el dinero disponible. Quiero pensar que son problemas administrativos y no un chiste electoral, y excluyo de esto al ministro –Daniel Arroyo– porque sé que es una persona de bien que no se metería en una situación de este tipo”, concluyó Santalla.

“Nos cobran una locura”

(Luciano Borges, barrio La Laguna)

Hace seis meses que estoy sin trabajo y me la vengo rebuscando como puedo. Estaba en Bunge contratado por una empresa constructora, pero hace seis meses que se terminó el trabajo. Ahora estoy desocupado, vivo de changas y los fines de semana trabajo como seguridad de un boliche bailable. Después me la rebusco como puedo para ayudar a mi familia. Cuando llegó la boleta de la luz, nos asustamos; no sabíamos qué hacer, no la queríamos abrir, pensamos que estaban equivocados. Eran 465; pesos una locura para una familia como la nuestra. Ojalá se pueda encontrar una solución, porque esto no lo vamos a

poder pagar.

“Casi me desmayo cuando vi la boleta”

(Élida Duarte, barrio La Laguna)

Hace ocho meses que quedé viuda, para vivir me ayudan mis hijos. Cuando llegó la factura de primero casi me desmayo y después me fui a ver cuánto les había llegado a los vecinos. Acá no tengo aire acondicionado, sólo dos ventiladores y un calefón eléctrico. El bimestre anterior nos había llegado 700 pesos y ahora 1.300. Realmente no las pude pagar. Espero que entiendan y no nos corten la luz.

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