Castells levantó la huelga de hambre

El líder del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD), Raúl Castells, levantó la huelga de hambre que mantenía desde hace 14 días, luego de recibir una convocatoria del Gobernación del Chaco, al que le reclama la entrega de planes sociales.

Castells, que permanecía en la Plaza de Mayo llevando a cabo su medida de fuerza, dijo que el llamado de la Gobernación puede considerarse "un triunfo".

Es que esta citación podría destrabar el conflicto con los sectores más humildes de Chaco, que piden mejorar su situación mediante un conjunto de medidas, entre las que sobresalen los planes sociales.

"Hemos recibido el llamado de la Gobernación para reunirnos con (el gobernador, Jorge) Capitanich y los compañeros decidirán los pasos a seguir en asamblea", explicó Castells.

"Prometieron devolvernos unas 500 becas, alimentos para los comedores y, lo más importante, que 700 familias vuelvan a trabajar en la construcción de viviendas", afirmaron fuentes del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados.

En ese sentido, los voceros del MIJD revelaron que la reunión con el gobernador Capitanich podría realizarse el viernes próximo por la noche en la Casa de Gobierno provincial.

Castells indicó que la huelga de hambre comenzó hace ya 14 días ante la falta de respuestas de la Casa Rosada y del gobernador de Chaco "a quien su esposa, Sandra Mendoza, dejó por no aceptar la represión a las organizaciones sociales que reclaman empleo".

La medida de fuerza se instaló el pasado viernes frente al vallado que rodea la Casa Rosada luego de que junto a una veintena de seguidores intentara también ocupar la sede del INDEC y el Banco Santander de Plaza de Mayo.

De ambos edificios fueron desalojados por personal de seguridad, aunque en el INDEC hubo enfrentamientos que incluyeron empujones, patadas y golpes de puño, y terminaron con la rotura de vidrios del portón de ingreso.

Hasta que en la tarde del martes, nuevos forcejeos y momentos de tensión se registraron en el lugar de la huelga entre militantes del MIJD, un grupo de ciudadanos bolivianos que denunciaban un caso de "gatillo fácil" y referentes de la agrupación Madres de Plaza de Mayo, que llevaban a cabo la "Radio Abierta".

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