Caso Varizat: Los testigos comprometen a un mas a Varizat

Una treintena desfiló por el estrado judicial. La mayoría confirmó la existencia de un cordón de seguridad, de que se le pidió al ex funcionario que se fuera y él no hizo caso y que no hubo intentos de agresión física hacia él o sus acompañantes.
“Me estaba yendo y sentí como me pasaba por encima” declaró Cristina Coronel. Con una singular tranquilidad, comparando la jornada de ayer con la de viernes, comenzó pasada las 9:38hs la segunda jornada del juicio contra Daniel Varizat, el cuál estuvo ausente durante todo el día. En la larga lista de testigos previstas para ayer –más de treinta- estaban dos de las víctimas que mayores lesiones sufrieron aquella noche del 17 de agosto de 2007 cuando Varizat con su Cherokee 4x4 las pasó por encima, al huir del grupo de manifestantes que rodeaba su camioneta, en una suerte de escrache por la actitud confrontativa que siempre mantuvo el ex funcionario en los peores momentos del conflicto gremial que cambió la historia institucional de Santa Cruz.

Cristina Coronel y Marcela Obando se encontraban en la lista de testigos, se esperaba también la declaración de Marta Guillamarz pero una hepatitis aguda la mantuvo alejada del Tribunal. Uno de los testimonios más impactantes, fue el de Cristina Coronel. Fue la primera en dar su declaración y una de las más vívidas de la treintena de testigos que desfilaron por la sede del Tribunal, muchos de los cuales contradijeron fuertemente el testimonio de Daniel Varizat.

“Veníamos doblando por San Martín, veo a un grupo de personas que hacían un escrache levantando las manos, pregunté quién era, me dijeron es Varizat, yo en aquel momento pensando en el poder político que este señor ostenta, dije vámonos pensando que él llamaría a la gendarmería para reprimirnos, viendo a la distancia quizás eso hubiese sido mejor”.

Cristina recuerda que se estaba yendo y que nunca detuvo su marcha “seguí por el medio de la calle haciendo señas de que continuáramos y sentí la camioneta que me pasaba por mi cadera y mi pierna, en ese momento sentí miedo, pero mucho más cuando sentí que la gente que él había atropellado se caía arriba mío, sentí que me moría”.

“A mi me encontró mi hijo Jerónimo, lloró, gritó, aún recuerdo la tristeza, el pánico en sus ojos y le decía: yo no lloro porque me duele, sino porque no podía creer que lo que nos estaban pasando”.

Cuando estaba en el suelo me dijeron “quedate tranquila lo tuyo no es tan grave, hay gente más grave que vos” y agregó “yo cerré los ojos, porque no quería escuchar más nada de esa locura de llantos y de gritos.”

Sobre el final de su testimonio se dirigió a los jueces, les pidió que actúen con dignidad, con honorabilidad, que a la hora de impartir justicia se desprendan de las presiones politicas si las hay, para que uno pueda transitar y formar un futuro, porque sino hacemos justicia no podemos modificar hoy el presente.

La mayoría de los testigos que pasaron ratificaron tres cosas. Que no hubo golpes a la camioneta ni pintadas a la camioneta. Que hubo un cordón humano de protección para evitar el contacto entre los manifestantes y los ocupantes de la camioneta al tiempo que se le pidió a Varizat que se fuera antes de que llegara el grueso de la manifestación y que no se intentaron abrir las puertas. En este punto sólo uno de los más de treinta que declararon reconoció que en un momento las puertas de atrás se abrieron de adentro hacia fuera y que los manifestantes se encargaron de cerrarlas nuevamente.

Pericias a Varizat

Ayer Varizat no estuvo presente en la audiencia. Según explicó a Prensa Libre, su abogado Miguel Arce Aggeo, se le estaba practicando una pericia psicológica con peritos contratados por la Defensa. Se trataría del Dr. Linares, un especialista reconocido en la materia que ha declarado como perito en el caso Grassi y también en el del odontólogo Barreda.

Arce Aggeo hizo un balance positivo de lo que fue la declaración de su defendido Daniel Varizat y se mostró sorprendido por el nivel de conflictividad que el caso ha provocado y sigue provocando en la comunidad.

“La intención nuestra es demostrar que aquella noche del 17 de agosto cómo se desarrollaron los hechos desde la visión de Varizat y esto con su declaración ha quedado claro. Que hubo un estado de miedo y pánico muy significativo y que actuó frente a una agresión legítima de no menos 300 personas que rodearon la camioneta y lo agredieron”.

Frases más Resonantes

“Cuando ví que agarró el volante me supuse que arrancaría y me tiré arriba del capó, igual me llevó”. “La camioneta pasaba por encima a la gente como si fuera troncos”. Miguel Aristizabal.

“Nadie esperaba que Varizat estuviera ahí”. “Me quedo en la calle parada mirando, cuando la camioneta se me viene encima y me impacta, caigo para atrás y cuando miro estaba debajo de la camioneta”. “Era una escena terrible, todos tirados en el piso…” Selene Lucía Mussi.

“Le pedimos a los compañeros que siguieran adelante”. “Yo estuve en el cordón desde el principio y nadie intentó agredir a la gente del auto”. Juan Manuel Valentín.

“Me acuerdo las frenadas de la camioneta, clavadas y los gritos de la gente”. “Lo mas doloroso fue la vida tirada en el suelo y los fuegos de artificios del Boxing haciendo ver otra cosa”. Gabriela Mestelán.

“Vi puertas que se abrían desde adentro y la gente que las cerraba”. “Varizat estaba como muy tranquilo, como despreocupado”. Verónica Still.

“El vehículo salió en forma brusca, mientras la gente se caía. Se detiene y vuelve a salir y hace como si pasara lomos de burro, pero era la gente a la que pasaba por encima”. Alejandro Chaile.

“Le pedimos que se fuera pero él no se movió”. Lissette Bajan.

“Sentí un escalofrío y un dolor agudo en la cabeza”, “las manos se me pusieron tensas”, “no podía creer lo que estaba ocurriendo”. “Pensé que los compañeros que estaban ahí estaban muertos”. Fernando Alarcón.

“Yo di dos vueltas alrededor de la camioneta, no vi a nadie pintando ni golpeándola”. “Saqué a los que pude de debajo de la camioneta”. “Sentí cómo me pegaban en las piernas y los cuerpos que caían”. Ricardo Glellel.

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